Por REDACCION
BUENOS AIRES, 17 (NA). - La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, se prepara para encarar una campaña electoral separada de la nacional después del cimbronazo que recibió en las primarias, que generó algunos planteos respecto de la decisión de pegarse a los comicios presidenciales.
La dura derrota ante el candidato del Frente de Todos, Axel Kicillof (que quedará con 52% en el escrutinio definitivo, frente al 34%) enojó a Vidal y a su equipo y decidió a despegarse de la estrategia nacional, aunque evitando la ruptura formal.
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