Por REDACCION
BUENOS AIRES, 21 (NA). - La candidata presidencial Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio, llegó a la veda con un optimismo en crecimiento desde las primarias del pasado 13 de agosto, cuando se impuso en la interna de la fuerza opositora, sumado a la sensación de que el resultado de la elección general todavía está abierto, lo que le permitiría entrar a un eventual balotaje.
Así lo manifestaron desde el círculo íntimo de la candidata de JxC en diálogo con Noticias Argentinas: "Estamos confiados. Es una mezcla de sensaciones de lo que pasa en el territorio, de la campaña, de las encuestas que están como brújula en el Polo Norte y no saben qué decir".
"Hicimos todo lo que pudimos y tuvimos una campaña que creemos que fue buena porque logramos transmitir nuestro mensaje y ahora decide la gente. Hay que esperar al domingo", explicaron.
De esta manera, durante las horas previas a la elección, Bullrich tiene planeado "bajar la intensidad" con la que recorrió el país en el tramo final. Se reunirá en el piso ubicado frente a Plaza de Mayo, a metros de la Casa Rosada, con los dirigentes más cercanos y alternará con su familia.
En el sprint final de la campaña, el equipo de la candidata de Juntos por el Cambio centró la estrategia en dos puntos: evitar la fuga del voto larretista y potenciar las chances de Bullrich de meterse en una eventual segunda vuelta.
Con una postal de unidad y un mensaje elaborado para cazar los votos que le faltan, la candidata cerró el jueves su campaña con un acto militante en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, el bastión de Martín Insaurralde, quien en las últimas semanas quedó marcado por el escándalo del "yategate".
En una elección de tres tercios, donde la candidata debe pelear un lugar en el balotaje frente a sus contrincantes Sergio Massa (Unión por la Patria) y Javier Milei (Unión por la Patria), dentro de la mesa chica de la ex ministra de Seguridad afirman que las chances de pelear la segunda vuelta están "intactas".
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.