Por REDACCION
BUENOS AIRES, 23 (NA). - Con el titular del Instituto Patria, Oscar Parrilli, como coordinador del armado político, el núcleo duro que rodea a la ex presidenta Cristina Kirchner diseña un cronograma de lanzamientos de Unidad Ciudadana con el slogan "Cristina Presidenta", en cada una de las provincias, con el objetivo de federalizar la marca y dotar de musculatura al frente opositor que buscará polarizar con Cambiemos en los sufragios del año que viene.
Con el Partido Justicialista nacional intervenido y a la espera de una resolución de la Justicia, el plan de Cristina Kirchner sería reeditar la ingeniería política que ensayó en las elecciones bonaerenses del año pasado con la creación del sello de Unidad Ciudadana, que prescindió del principal partido opositor como columna vertebral del frente y echó mano a los partidos químicamente K, como Nuevo Encuentro, Kolina, Partido de la Victoria y el Frente Grande.
Más allá de la inclusión o no del PJ nacional en el frente, que dependerá de factores ajenos a la voluntad de la ex presidenta, la decisión política ya está tomada: consolidar un espacio de centroizquierda "nacional y popular", y desde allí tender puentes hacia los PJ provinciales, que en cada caso tendrán que resolver si juegan en un frente de oposición dura y sin dobleces al macrismo, o si se acoplan al esquema del "peronismo racional" que proponen Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey.
Sin quererlo, la estrategia de Cristina le da la razón al rionegrino, quien hace tiempo viene advirtiendo sobre la deriva centroizquierdista de la actual senadora, en una jugada discursiva que busca apropiarse simbólicamente del PJ y así arrastrar a los gobernadores a las arcas del "Peronismo Federal".
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