Por REDACCION
La primera meta que la Casa Rosada y el Banco Central definieron para la inflación de 2018 fue del 10%. Poco después, el 28 de diciembre de 2017 -sí, el Día de los Santos Inocentes- el gobierno recalculó el objetivo inflacionario que pasó a ser 15% con la consigna de que el BCRA pueda bajar las tasas de interés y ayudar a la recuperación económica.
Considerando que en 2017 la inflación trepó casi 25%, las metas para el año pasado eran quizás demasiado ambiciosas. Finalmente el IPC aumentó el 47,6%, dejando en ridículo a los pronosticadores oficiales.
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