Por REDACCION
BUENOS AIRES, 31 (NA). - Un emotivo homenaje se realizó ayer en el Obelisco porteño donde trabajadores de la salud hicieron sonar las sirenas de las ambulancias para despedir a Juan Lobet, de 47 años y padre de cuatro hijos, tras convertirse en el primer médico del SAME en morir por coronavirus.
En el mediodía del domingo se llevó a cabo la iniciativa de la que participaron el personal de salud, sus compañeros y gente que se acercó para reconocer su tarea y su vocación de servicio.
Lobet había sido internado hace dos meses y tras una larga batalla, a pesar de que no padecía ninguna enfermedad preexistente, murió el sábado en el Sanatorio Güemes.
El médico fallecido era muy querido por sus colegas, quienes con mucho dolor y orgullo lo aplaudieron durante varios minutos.
Desde marzo pasado hasta la actualidad ya son más de 21.000 los trabajadores de la salud que se infectaron por Covid-19.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.