Por REDACCION
BUENOS AIRES, 16 (NA). - El presidente Mauricio Macri participó ayer en Salta de una misa celebrada en el cierre de la tradicional Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro.
El mandatario nacional viajó a la capital provincial para asistir a la ceremonia religiosa, que comenzó pasadas las 10:00, lo que generó una polémica entre diferentes sectores de la Iglesia Católica.
Acompañado por la Primera Dama, Juliana Awada, el primer mandatario fue parte del público presente en el evento realizado en la Catedral Basílica, que suele reunir a unas 800.000 personas.
En el lugar también estuvieron el gobernador local, Juan Manuel Urtubey, actual candidato a vicepresidente por el frente opositor Consenso Federal, y su esposa, Isabel Macedo.
También viajaron a esta provincia el secretario de Culto de la Nación, Alfredo Abriani; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; el senador de Cambiemos, Esteban Bullrich, y el vocero presidencial, Iván Pavlovsky.
Durante la misa por la solemnidad del Señor del Milagro, Macri y Urtubey se ubicaron juntos en la primera fila para escuchar la homilía de monseñor Mario Cargnello.
Al llegar al lugar, el Presidente había sido interceptado por un grupo de mujeres que le entregaron a él y a su esposa unas imágenes pequeñas de la Virgen del Milagro.
Al terminar la misa, Macri sostuvo que asistió al encuentro para "para rezar como uno más por el futuro de todos los argentinos".
La presencia del jefe de Estado en Salta generó polémica entre diferentes líderes religiosos de esta ciudad: en la previa del encuentro, el presbítero Raúl Méndez consideró que la visita de Macri era "inoportuna" y "una provocación" por las "circunstancias" en las que está la Argentina.
"Lo más razonable es que suspenda semejante previsión y nos deje tranquilos. Más bien que se ocupe de resolver los graves problemas en que embarcó al país", había manifestado.
Por el contrario, Cargnello defendió el viaje del Presidente en la provincia y aseguró que se "atrevió a invitarlo" porque lo "honra" su presencia.
La misa se dio en el marco del tercer y último día de la procesión en honor al Señor y la Virgen del Milagro y la renovación del Pacto de Fidelidad, que este año se llevó adelante bajo el lema "Caminemos juntos como Iglesia peregrina, hacia adelante".
HOMILIA DE CARGNELLO
El arzobispo de Salta, quien había invitado a Macri a este encuentro, agradeció su presencia y le aseguró que llegó "a un buen lugar", ya que fue "a encontrarse con el Señor".
"Cuando usted empezó (su Gobierno) dijo que iba a luchar por la pobreza cero. ¿Qué le puede decir a Salta ahora?", continuó diciendo el arzobispo.
Cargnello, a lo largo de su homilía en la Catedral Basílica, hizo extensivo el reclamo "al resto de la dirigencia política" y resaltó que "los pobres no son una molestia", sino que "son una oportunidad" para que el país crezca.
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