Por REDACCION
BUENOS AIRES, 21 (NA). - El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, afirmó ayer que no quiere ser "el presidente de la venganza", al tiempo que sostuvo que "los jueces van a tener que explicar al sistema institucional argentino" el contenido de sus fallos y descartó una eventual reforma constitucional.
Fernández encabezó un acto en la provincia de San Juan acompañado por el gobernador local, Sergio Uñac, y el presidente del PJ, José Luis Gioja, con el que dio inicio a una gira de campaña por todo el país de cara a las elecciones primarias de agosto y las presidenciales de octubre.
"No vengo a vengarme de nadie, pero vengo a hacer la República que ellos declaman, pero todos los días humillan", afirmó el compañero de fórmula de la ex presidenta Cristina Kirchner durante el acto, luego de aclarar sus dichos respecto de la revisión de las sentencias judiciales de los últimos tres años.
Al respecto, el dirigente señaló: "Cuando alguno se rasga las vestiduras porque yo digo que los jueces van a tener que explicar lo que escribieron, no me lo van a tener que explicar a mí, se lo van a tener que explicar al sistema institucional argentino, al Consejo de la Magistratura, a quien corresponda".
En este sentido, señaló que busca "una Justicia que sea propia de un Estado de derecho, que actúe con total independencia, tenga jueces honestos y que no respondan al poder político de turno", al tiempo que reiteró que "si la Justicia existe, a Cristina nadie la va a condenar".
"Si la pregunta es si Alberto Fernández tiene vocación de venganza sobre los jueces, la respuesta es que no; no tengo vocación de venganza", agregó el postulante presidencial en un discurso con el que se diferenció de las expresiones más radicales de distintos referentes y simpatizantes del kirchnerismo.
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