Por REDACCION
BUENOS AIRES, 23 (NA). - El Ministerio de Economía explicó ayer que la Argentina "decidió valerse de los períodos de gracia", al justificar el no pago de vencimientos de tres bonos por US$ 500 millones, pero ratificó su voluntad de hacerlo.
"La República Argentina ratifica su voluntad de pago aún en el gravísimo contexto internacional que se ha generado producto de la pandemia del Covid-19", señaló un comunicado del Palacio de Hacienda, con la firma de su titular, Martín Guzmán.
"Es en el marco del lanzamiento de esta oferta (de reestructuración de deuda), cuyos términos expiran el 8 de mayo de 2020, que la República decidió valerse de los períodos de gracia contemplados para los servicios de renta de los bonos que ayer no se pagaron", indicó.
El Ministerio no pagó los bonos internacionales en dólares que vencían en los años 2021, 2026 y 2026, utilizando el plazo de gracia de 30 días que figura en los contratos de esos títulos.
Si la propuesta es rechazada el país podría entrar en la categoría de default selectivo, por el no pago de esos títulos.
APOYO DEL FMI
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció ayer una nueva línea de crédito por primera vez en diez años, sin condiciones, para ayudar a países que enfrentan la crisis de coronavirus.
En su página oficial, el FMI organismo señaló que dispuso la nueva "Línea de Liquidez a Corto Plazo (SLL)", primera incorporación al conjunto de herramientas de financiamiento del FMI en casi una década.
Agregó que como parte de una estrategia "más amplia de respuesta a la crisis, esta nueva línea ofrece un crédito confiable y renovable, sin condicionalidad ex post", que tendrá los mismos requisitos que una flexible, a los países miembro.
El organismo explicó que el SLL está "diseñado para abordar una necesidad especial de balanza de pagos (potencial, moderada y a corto plazo) que se refleja en las presiones de la cuenta de capital tras choques externos".
Destacó que el país que "se suscriba a un SLL estará señalando el respaldo del FMI de sus marcos e instituciones políticas, muy fuertes a los mercados".
El FMI estimó que la demanda total para este crédito puede llegar a US$ 50.000 millones y señaló que "cuando muchos países tienen necesidades financieras apremiantes, abordar el problema temprano puede limitar las necesidades futuras y los efectos secundarios adversos a otros países".
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