Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Nacionales Miércoles 30 de Enero de 2019

Dura acusación de Cimadevilla

AMIA

REDACCION

Por REDACCION

BUENOS AIRES, 30 (NA). - El ex senador radical Mario Cimadevilla, quien hasta marzo pasado estuvo al frente de la disuelta Unidad Especial de Investigación AMIA, aseguró ayer que la pista iraní "es débil" y advirtió que "quizás" a alguien le conviene que ese país "siga sospechado del atentado". "Quizás conviene que Irán siga sospechado del atentado y no que se esclarezca y no lo sea", resaltó el dirigente radical en declaraciones a radio FM Tiempo, de Chubut.

‏ Luego de que se conociera casi un año después el informe que presentó al Gobierno antes de salir del equipo, Cimadevilla aseguró: "Cuando disuelven la unidad dicen que ya cumplió su objetivo y eso es mentira porque el objetivo era esclarecer el atentado a la AMIA".

Además, sostuvo que dos semanas después de dejar el organismo entraron a robar a su casa y no se llevaron "nada, solo rompieron las computadoras".

El ex senador radical se expresó así luego de que el diario Jornada de Chubut publicara el duro informe que presentó ante el Gobierno antes de la disolución de la unidad fiscal.

En ese documento, Cimadevilla acusó al presidente Mauricio Macri y al ministro de Justicia, Germán Garavano, de dar blindaje político a "amigos" implicados en el supuesto encubrimiento del atentado terrorista contra la mutual judía.

Denunció connivencia con ex fiscales "amigos" que en su momento fueron querellados por el Estado, como Eamon Mullen y José Barbaccia.

Cimadevilla iba a denunciarlos junto al ex jefe de la Policía Jorge "Fino" Palacios y al juez Juan José Galeano, pero no pudo concretarlo. "Yo tenía que elevar los alegatos para acusar por encubrir. Estaban el juez Galeano, fiscales y miembros de la Policía. Yo pedí que la querella del Estado acuse a todos. Pero Garavano no quería. ´Mullen y Barbaccia son amigos, no se los puede acusar´", recordó Cimadevilla en una reconstrucción del diálogo que habría mantenido con el ministro de Justicia.

El ex legislador radical dio a entender que el funcionario seguía órdenes del Presidente. "Nunca me lo dijo en persona Macri, pero las diligencias de Garavano tenían una orden. De hecho, tampoco querían acusar al ´Fino´ Palacios, que fue el policía que ayudó con el rescate de Macri cuando había sido secuestrado", agregó en declaraciones a la prensa.

Cimadevilla advirtió en el informe final que la Unidad Especial AMIA estaba camino a "convertirse en una Unidad Especial de Encubrimiento", por lo que -con ironía- agradeció que el Gobierno de Macri haya decidido disolver ese organismo eximiéndolo de ser el responsable de cumplir la enorme promesa que hizo ante su primera Asamblea Legislativa.

La Unidad Especial AMIA había sido elevada al rango de Secretaría de Estado por el Gobierno de Cambiemos, pero dos años después se la eliminó.



Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso