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Nacionales Lunes 10 de Febrero de 2020

Crece la polémica en el oficialismo en torno a los "presos políticos"

"Sabemos que acá hay presos políticos", dijo la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Kicillof también se pronunció en idéntico sentido. Así ambos se diferencian de la postura del presidente Alberto Fernández, quien considera que hay "presos arbitrarios". El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis coincidió con el jefe de Estado pero salió a minimizar la polémica.

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FOTO NA HEBE DE BONAFINI.
REDACCION

Por REDACCION

BUENOS AIRES, 10 (NA). - La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo sumó ayer su voz a la controversia que se desató al interior del oficialismo al considerar que en el país "hay presos políticos" aunque intentó bajarle el tono a la polémica al destacar como rasgo positivo la "pluralidad" de opiniones y la "apertura de pensamiento" en el Frente de Todos. "Es una discusión, pero en general la mayoría piensa que todos son presos políticos. Está claro en el caso de Milagro Sala porque al señor Gobernador (de Jujuy, Gerardo Morales) se le ocurrió meterla presa", subrayó.
En diálogo con Radio 10, Carlotto recordó la reunión que referentes de organismos de Derechos Humanos mantuvieron en la Casa Rosada con el presidente Alberto Fernández, en la que éste les pidió que no dijeran que en su Gobierno habían presos políticos.
"Él dijo que los presos políticos ya fueron puestos en libertad, y que Quedan los que fueron detenidos arbitrarios. Yo pienso que Alberto no quiere entrometer su gestión ejecutiva con el Poder Judicial, porque a estas personas se les está realizando un juicio", interpretó.
No obstante, la titular de Abuelas dejó en claro que su postura coincide con la que expresa el ala kirchnerista del Frente de Todos, acerca de la existencia de presos políticos. "Hay muchas voces más sabias que hablan de que sí son presos políticos y que no hay diferencias, como (Amado) Boudou y Milagro Sala, que son todos víctimas tremendas", manifestó.
Sin embargo, Carlotto relativizó la controversia al sostener que la divergencia de opiniones sobre la temática "muestra una pluralidad" en el oficialismo. "Se puede disentir. Eso es la democracia. Hay apertura de pensamiento, comprensión, no hay ofensas. Se está haciendo lo que se puede y hay prioridades como el hambre que se está tratando de paliar", justificó.
Por su parte, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, opinó que "si hay políticos presos y se usa la Justicia para ponerlos presos, lo correcto es llamarlos presos políticos". De esta manera, el dirigente kirchnerista sentó posición en la polémica que divide al oficialismo, y se diferencia de la mirada del presidente Alberto Fernández, quien llegó al punto de pedir a referentes de Derechos Humanos que no se hable de la existencia presos políticos en su Gobierno.
Sin nombrarlo, Kicillof salió en defensa de Amado Boudou, luego de que se conociera que el ex titular de The Old Fund, Alejandro Vandenbroele, fue retribuido con un hotel en Mendoza tras declarar en contra del ex vicepresidente en calidad de arrepentido, en la causa por la presunta apropiación de la imprenta Ciccone.
"Políticos presos con prisiones preventivas, arrepentidos truchos. Ahora nos enteramos de que a Vandenbroele le pusieron un hotel en Mendoza. Debería chequearse si Vandenbroele se arrepintió y le pagaron con un hotel. En un momento declaró en contra de un funcionario del gobierno anterior. Hay lawfare detrás de eso: usar la Justicia para inventar mentiras, presionar. La persecución judicial es un arma política detestable", indicó en una entrevista publicada este domingo en diario Perfil.
En este marco, denunció que él mismo fue víctima de "lawfare", y que tuvo como ejecutante al fallecido juez Claudio Bonadio.
Kicillof lamentó la muerte del magistrado "desde el punto de vista humano", pero recordó que ese juez lo procesó y elevó a juicio oral por la causa de dólar futuro, sin que pudiera sustentarse en el expediente "una pizca, una centésima de delito". "No encontré a ninguna persona, especialista en finanzas, en derecho, en periodismo, que me diga que lo que hice es un delito. Pero me imputó, no tomó nada de lo que dije. No leyó nada, impartió sentencia y nos elevó a juicio oral. Eso es una Justicia utilizada políticamente. Y viene luego de tapas y tapas de los diarios contra Cristina, contra mí, contra todos", cuestionó.

SEGUN KATOPODIS
SOLO SON MATICES 
El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, coincidió con la opinión del presidente Alberto Fernández respecto a que no hay presos políticos en la Argentina sino detenciones arbitrarias de dirigentes, pero minimizó la polémica que estalló en el oficialismo al señalar que "son matices y formas de ver" debido a que "cada caso tiene su particularidad".
"Son matices, formas de ver, cada caso tiene su particularidad. El Gobierno fijó una posición y lo demás es ir viendo en cada caso de qué se trata y cuáles son las características de cada proceso", evaluó el ex intendente de San Martín.
En diálogo con radio AM 750, afirmó que "la posición del Presidente es la posición del Gobierno, que tiene ciertos matices". "Yo suscribo lo que dijo el jefe de Gabinete", dijo al hacer referencia a los dichos de Santiago Cafiero, que levantó polvoreda en el ala kirchnerista del Frente de Todos, que enarbola la cuestión de los "presos políticos" como una bandera.
La ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, había desafiado la posición del Presidente al sostener que la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, era sin duda una "presa política". "En la dictadura hubo muchos detenidos con procesos judiciales arbitrarios y nadie dudó en llamarlos presos políticos", argumentó la ministra y abogada de Derechos Humanos, que tiempo atrás se había desempeñado como defensora de Milagro Sala.
Al cruce de la funcionaria del Gabinete salió el canciller Felipe Solá, que consideró que esas declaraciones en disidencia con la postura de Fernández "meten ruido".
Pero lo cierto es que varias voces vinculadas a la primera línea del kirchnerismo también se plegaron a la postura de Gómez Alcorta, como el ministro de Interior, Eduardo "Wado" de Pedro. "Los que tenemos una voz pública no podemos dejar de reclamar por los presos políticos en Argentina: causas armadas, testigos comprados, prisiones sin condena. La Corte Suprema debe intervenir", consideró en sus redes sociales el intendente kirchnerista de Avellaneda, Jorge Ferraresi. 
Al barro de la controversia se sumó también el ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien desde la cárcel embistió contra Solá: "Cafierismo tardío!!!! Señor Secretario de Agricultura de Menem, te recuerdo, querido Felipe, que vos eras gobernador de Buenos Aires cuando la bonaerense mató a Kosteki y Santillán, crimen que está impune políticamente", publicó el ex funcionario en su cuenta personal de Twitter.

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