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Locales Lunes 6 de Agosto de 2012

Dánica: creada por Christian Boll

Por distintos motivos los Boll comienzan a ver la posibilidad de desarrollar una nueva industria en otro lugar, en paralelo con la fábrica de manteca de Estación Saguier.

Fernando Algaba

Por Fernando Algaba

NOTA 5


ORIGEN DE DÁNICA

Relata Ernesto Boll en la entrevista de Lucas Vietto: “Sucedió que mi padre, allá por 1938 o 1939, tomó una importante decisión. Recuerdo perfectamente, que una noche después de cenar prendió la pipa y empezó a caminar alrededor de la mesa y dijo: “yo creo que vamos a tener que pensar en otra cosa, vamos a empezar a hacer margarina”, y entonces en el año 1939 viajamos a Dinamarca y papá compro las máquinas para hacer la margarina, pero justo en ese entonces se desató la Segunda Guerra Mundial y nosotros tuvimos la suerte de poder escapar a tiempo y llegar bien, pero las máquinas llegaron al país recién después de terminarse la guerra. Fue así que en 1946, instalamos una pequeña fábrica en Llavallol, provincia de Buenos Aires, fábrica que hoy todavía es una realidad y que lleva el nombre de Dánica.”

Luego de consultar información sobre la historia de Dánica y Boll en el Municipio de Lomas de Zamora, Partido en el que se encuentra la ciudad de Llavallol; el Arq. Luis C. Letizia y Omar Lauria de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Lomas de Zamora me enviaron la siguiente información extractada del libro de Liotta y Carrancio “Llavallol, Ojeando Recuerdos”, pág. 240, Llavallol, Partido de Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires: “Es importante hacer notar que el sector donde implantó la planta fabril de Flora Dánica era una zona asignada al uso industrial delineado por el Intendente Municipal Manuel Castro en 1902. El señor Christian Boll busca un lugar y elige Llavallol, por su cercanía a la ciudad de Buenos Aires, por la buena agua, contando con electricidad y ventajas para la instalación de esta industria, ya dispuesta por el municipio, pues en este sector se establecen otras industrias. La planta Firestone (1939), Palmolive (1927), Vidriera VASA (1938), plantas textiles y laneras, entre otras. En 1939 piensa elaborar margarina vegetal, pero para producirla debía de contar con aceites hidrogenadas, pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial no le permite contar con lo necesario para producirla y deberá esperar la terminación del conflicto mundial. La planta comienza a funcionar en 1941. En 1963, su hijo Otto Ernesto Boll ya al frente de la empresa lanza al mercado argentino la primera margarina vegetal Dánica, convirtiéndose la empresa en Flora Dánica. Se puede decir que de Llavallol salió la primera hidrogenación de aceites y como consecuencia la primera margarina vegetal.

Christian Boll fundó la empresa Flora Dánica en 1940 según se puede leer en la reseña elaborada por la empresa en su página web (www.danica.com.ar). De acuerdo a la misma: “En 1936, este precursor de la industria lechera en Argentina, decide trasladarse a LLavallol, Pcia. de Bs. As. Para instalar allí una fábrica de margarinas vegetales. En 1939 adquiere la primera planta Flora Dánica, para elaborar aceites vegetales hidrogenados, materia prima de las margarinas vegetales, pero la Segunda Guerra Mundial retrasó sus planes y recién al final del conflicto, llegan las máquinas al puerto de Buenos Aires. Comienza a producir aceites vegetales hidrogenados para la industria de galletitas y caramelos. La demanda es tan grande que la producción de margarinas vegetales queda relegada para más adelante. En 1963 se produce la primera margarina vegetal llamada "Dánica", convirtiéndose así, en la primera empresa argentina en ofrecer al mercado una margarina compuesta en un 100% por aceites vegetales. Este fue el comienzo de la creación de una gama completa de nuevas margarinas en panes y en potes plásticos que consolidaron a Dánica como pionera en la fabricación de margarinas y que, gracias a su especialización y tecnología, aún mantiene el liderazgo del mercado argentino.”


COMIENZOS

Aclara Ernesto Boll (en la entrevista de Vietto) el origen del nombre Dánica: “En realidad se llamó “Flora Dánica” la empresa, pero sucede que el producto que la hizo famosa fue la manteca “Dánica Dorada”. El significado de “Dánica” es que es el símbolo de una fábrica famosa de porcelana de Copenhague, Dinamarca, y que se dedica a hacer flores de la flora dinamarquesa. Bueno, por aquel entonces ya habíamos empezado a hacer aceites hidrogenados o sea que esto significa que el aceite era solidificado. Esto lo empezamos a hacer porque queríamos hacer una margarina de buena calidad ya que acá las margarinas elaboradas con grasas no eran de buena calidad y entonces nosotros optamos por tratar de mejorarlas, al estilo de cómo se las hacía en Dinamarca. Desde allí comenzamos a hacer las margarinas con aceite vegetal y en este sentido fuimos los pioneros en la república Argentina.”

En la entrevista de Vietto, Ernesto Boll cuenta cuando se hace cargo de Dánica: “Yo me fui a Buenos Aires a hacerme cargo de la fábrica en el año 1963 y mi objetivo era hacer margarina en panes para competir con la manteca. En aquel entonces era muy difícil conseguir máquinas para empaquetar y el objetivo era tener una máquina para hacer los paquetes y mirá lo que es la vida y las casualidades, que la máquina se la compré a Sancor. Resulta que Sancor había comprado la cooperativa de Ceres y yo había ido hacia allí porque había visto que tenían una máquina de empaquetar nueva. Mirá cómo se dio todo que en aquel entonces, cuando Sancor inauguró la primera fábrica de leche en polvo en el período en que Arturo Illia era presidente, recuerdo que vino el presidente de la Nación para la inauguración de esa planta de leche en polvo. Fue cuando compré la máquina empaquetadora que muchos me empezaron a preguntar: ¿Qué vas a hacer con la máquina? Y yo contesté, que iba a hacer margarina. ¿Pero y qué, la vas a empaquetar? Sí, ese es el objetivo mío. Fue entonces que me decían, no Ernestito, te vas a fundir. Mirá lo que son las cosas. Así fue como la compramos y la instalamos en Llavallol donde empezamos con la margarina en paquete para el público, y tuvimos un gran éxito.”


LA FAMOSA PUBLICIDAD

Como no podía ser de otra manera Vietto le preguntó a Ernesto sobre aquella famosa publicidad de Dánica Dorada respondiendo lo siguiente: “Hicimos una propaganda del producto Dánica Dorada y tuvimos la suerte de que golpeó bastante fuerte: es esa propaganda que está la nena saltando en la soga. Lo que decía era “Dánica Dorada, Dánica Dorada era para un untar, era para untar”.

Lo que pasó en ese momento es que a nadie en la industria lechera se le había ocurrido hacer propaganda con alguno de sus productos. Nadie hacía propaganda y fue así como me gasté los últimos centavos para hacer esa campaña publicitaria, una campaña importante y que tuvo muchísimo éxito; a decir verdad tuvimos mucha suerte.”

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