Por REDACCION
ENNISKILLEN, 19 (AFP-NA). - Los dirigentes del G8 de potencias industrializadas, divididos sobre Siria, mostraron el martes un frente unido para luchar contra el "flagelo" de la evasión fiscal, en el segundo y último día de su cumbre en Irlanda del Norte.
La "declaración de Lough Erne", que lleva el nombre del lugar donde se celebró la reunión, debe servir para que "los que quieren evadir impuestos, no tengan ningún lugar donde ir", declaró el primer ministro británico, David Cameron, al término de la cumbre.
El Reino Unido, anfitrión de la reunión, quería dar un nuevo "impulso" a esta cuestión tras los avances espectaculares de los últimos meses.
El gobierno británico lo había convertido en su prioridad. Los países buscan desesperadamente ingresos para reducir sus déficits presupuestarios en un momento en que la evasión fiscal hace perder cada año un billón de euros a Europa y hasta 30 billones de dólares, según algunas estimaciones, a todo el planeta.
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