Por Javier Alfonso
En ocasión de conmemorarse el «Día Internacional de la Mujer», la Primera Iglesia Evangélica Bautista de Rafaela -Alem 444- organizó una conferencia con la presencia de la ex actriz y vedette Amalia “Yuyito” González, quien ante una concurrencia estimada en unas 450 personas, brindó su testimonio de cómo pasó «de la fama a la fe» que es justamente el título de su primer libro.
Amalia es recordada por quienes tienen de 30 en adelante, ya que fue una verdadera sex simbol de los argentinos en los años '80 y '90. Como ella misma reconoce pasó por la fama, el dinero, el éxito y la popularidad. Sin embargo, en un momento de su vida se produjo un «quiebre» y se dio cuenta que la felicidad que buscaba no pasaba por aquellas cosas sino por otras mucho más espirituales, profundas y trascendentes.
LA OPINION dialogó con ella anoche, y a continuación el producto de esa conversación.
Respecto a su libro "De la fama a la Fe", comentó que fue presentado en diciembre de 2010 y que está de gira llevándolo a todos los rincones del país y Uruguay, casi siempre en las iglesias evangélicas, ya que estas "están en permanente movimiento con los jóvenes, familias y todo tipo de eventos. Y entre los millones de personas en el mundo que se dedican a compartir la Palabra de Dios, también me encuentro yo", sostuvo.
SU CONVERSION
En relación a cómo fue su conversión, si gradual o fue un quiebre, una ruptura, con su vida anterior, González sostuvo que "fue un rotundo antes y un después. En 2005 estaba en pleno trabajo teatral y sentí que ya me faltaba incentivo, dejé de tener motivaciones respecto del teatro, el exhibicionismo, y también sentí desánimo por esa vida que había llevado". Continuó "en esa crisis que vivía, recibí a través de una mujer la Palabra de Dios, el Evangelio, y empecé a llenarme de ella. Me provocó una seducción tan impresionante que renuncié al teatro y a todo lo que venía haciendo", memoró.
A partir de 2008 trabajó en radio -en un programa que versaba sobre el Evangelio-, y desde ese momento comenzó a interesarse sólo por el periodismo ligado al mundo evangélico.
En esa fase descubrió su capacidad para escribir -algo que ella desconocía-, y produjo aquel primer libro "de sanidad interior. El testimonio de mi conversión donde cualquier persona se puede identificar", subrayó, siendo que ahora está terminando el segundo, llamado «A cien pasos de la bancarrota», que trata sobre el dinero. "El primero apunta al corazón -explicó Amalia- enfocado a los vínculos familiares y a la estima personal. En cambio el segundo tiene que ver en cómo nos llevamos con el dinero, las actitudes y la capacidad de tener un orden en este aspecto".
Le preguntamos si hoy se considera más feliz que en su vida anterior, a lo que aludió diciendo que "creo que hoy no voy detrás de la felicidad, antes hacía eso y de manera consumista buscando una satisfacción. Hoy creo que cuando la palabra de Dios impacta en la vida de uno viene a transformarle la mente, el corazón, la manera de pensar, los valores, cómo uno se ve y cómo ve a los demás. Es el Espíritu de Dios que obra en el interior de quien lo acepta y lo recibe".
Consideró también que "eso derriba el mito de la felicidad. Jesucristo dijo que en el mundo tendremos «aflicción», pero que confiemos porque El ha vencido al mundo y a la muerte. Uno empieza a aceptar que en la vida hay alegrías y tristezas, pero la transformación que hace Cristo en la vida de una persona hace que esa persona empiece a tener una fortaleza basada en el Espíritu Santo. Uno es restaurado", sostuvo.
"No es la felicidad que nos venden en la televisión -agregó-. La Palabra habla del gozo, de estar en un estado de alegría interior en todo momento. El mito del éxito queda derribado", cerró.
Amalia tiene tres hijos: Bárbara (25), Brenda y Stéfano (14) los últimos mellizos. Sobre su visión actual de la familia, opinó que "la Fe se mete en la vida cotidiana de todos los días y también modifica la relación de uno con la familia. El «estar trabajando» no justifica las ausencias y junto a Dios está la familia que uno tiene".
Hoy domingo, Amalia estará compartiendo su experiencia de vida en la reunión general de la Iglesia -en Alem 444- a las 20:00 para todo público, dirigiéndose más especialmente a la familia.
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