Por Redacción
El director del Hospital "Jaime Ferré", doctor Roberto Vitaloni, en este tiempo de fines de año, inspirador de balances y agradecimientos, ha hecho llegar a este Diario una nota destinada a la sección "Cartas de Lectores" en la cual destaca el accionar de todos aquellos que, con una entusiasta solidaridad, colaboraron con el centro de salud bajo su dirección. El contenido del referido escrito, cambio de formato mediante, es el siguiente:
"Motiva la presente solicitar su ayuda, necesito que me enseñe a buscar palabras con las que pueda agradecer a todos aquellos que nos acompañan en nuestro trabajo diario. Intento buscarlas en un diccionario que no existe, el del corazón. Debo encontrar términos que abracen, que transmitan calidez al alma, para retribuir la fuerza que recibimos quienes estamos embarcados en esta empresa, la de la salud para todos.
"Puedo nombrar ejemplos, como el de Graciela Gentilini que con sus manos creó mantillas que abrigaron en el invierno a los recién nacidos, tejió buenos deseos con finas hebras de lanas. Cosió sábanas para toda la sala de Pediatría, con dibujos alegres que atemperaron el dolor de los más pequeños. La gente de Red Solidaria que con esfuerzo y paciencia recolectaron tapitas que una vez bien sembradas se convirtieron en televisores y sillas para nuestros pacientes. Gente que no abandona sus trabajos pero se hace espacio para ejercitar la generosidad y hacerla crecer y multiplicar en la mejor de las cosechas.
"No puedo olvidarme de los integrantes del Club de Leones que se hicieron familia, escuchando, actuando, abrazando y acariciando según hubiera sido la demanda. ¿Usted puede imaginar la alegría que significa para nosotros cuando personas como los integrantes del Club 1° de Julio nos llaman para ofrecerse y cumplen en un suspiro el anhelo acuñado durante mucho tiempo? ¿Cómo decirles gracias a la farmacéuticos rafaelinos que decidieron terminar el año regalándonos dos ventiladores que necesitábamos para espantar calores y fantasmas...
"¿Cómo se retribuye a los integrantes de la Asociación Cooperadora cuando basta un gesto o una mirada para que nos sostengan en la lucha diaria? Enséñenme a decir gracias a las señoras del Voluntariado que hicieron suya nuestra consigna y a la gente de trabajo como los de OSPIL que aparecen todos los fines de año como reyes magos acuñando regalos. Las damas de CORDIC protegieron el corazón de muchos pacientes sin esperar nada más que una sonrisa a cambio. Verdaderos personajes pude conocer en este camino que donaron su talento como el genio de Roberto Alessandría (nuestro cirujano de ambulancias) o el gesto de Ismail que nos regaló perfumes para que nuestros ambientes tengan el aroma de la vida. Todo es importante, todo tiene valor, todo apuesta a la defensa de la vida. Hubo empresarios que desde el silencio nos acercaron insumos necesarios, aceptaron el juego mágico de responder al teléfono diciéndonos sí cuando aún no les habíamos hecho el pedido. La gente del Vivero Los Robles nos regaló flores que curaron las heridas de nuestros jardines.
"Tengo que aprender a agradecer las donaciones voluntarias, anónimas, pequeñas o grandes que se suceden día a día. Hay abuelas de manos artrósicas que regalaron ajuares de bienvenida, personas en duelo que reconvirtieron su dolor en una donación que me recuerda al ausente. Como todos los años nos visitaron los bancarios para festejar su día con nosotros. Los integrantes de la comisión ejecutiva del SAMCo se subieron a esta nave y transitamos el mismo camino.
"Corro el enorme riesgo de olvidarme de otros duendes generosos, pero me disculpo sabiendo que no es fácil escribir con el corazón abierto y las lágrimas asomando.
"Pido perdón, estoy siendo injusto con muchos que en este momento no arriban a mi mente ya que la edad está haciendo estragos en mi memoria afectiva. Gracias a Dios hay pacientes particulares que cuando se enteran de las necesidades se ocupan de anularlas. Solidaridad ¿hay palabra más bella?
"También debemos agradecer a la prensa que nos apoyan en el día a día. haciendo que el hospital se cuele en la casa de los rafaelinos y se siente a la mesa de cada hombre o mujer de corazón alerta.
"Debo reconocer la crítica, tomarla y transformarla aunque muchas veces tenga un sabor amargo o el rancio perfume de la incapacidad de saldar la deuda. Pero aún desde la roca la rosa florece.
"Debo homenajear a mis compañeros de trabajo quienes día a día desde su puesto de trabajo luchan contra el dolor y convierten con maravillosa imaginación lo que debería ser en lo que puede ser. Pequeños grandes héroes, seres con habilidad y fortaleza, capaces de lograr la alquimia.
"Tenemos que aprender, ese es el desafío. Hay mucho por hacer, seguiremos pidiendo, téngalo por seguro.
"Necesito decir gracias e invitarlos a tomar parte de esta empresa donde cada persona pueda encontrar un motivo de alegría y de dedicación al prójimo.
"Por los que estamos y por los que nos acompañan con sus alas estamos comprometidos a seguir.
"Espero su ayuda y su enseñanza. Empecemos a liberar mariposas y luciérnagas que llenen de color y luz nuestros espíritus trajinados.
"Para aquellos que no lo entienden esto no es caridad, es amor....
"Entre todos fueron agregando hilo a este barrilete, que no para ni quiere dejar de soñar".
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