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Información General Martes 5 de Marzo de 2013

Varias caras para la miseria...

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Redacción

Por Redacción

Por Alicia Riberi. - La miseria es un flagelo muy difícil de exterminar. Pareciera que todos piensan que miseria es sinónimo de villa, de delincuencia, de crimen, robo, droga y no abren su cabeza, ni sus ojos, ni su corazón para poder ver que hay otras miserias más grandes, que provocan que existan cada vez más villas. La miseria humana es algo mucho más complejo, porque nace del corazón de cada uno, del instinto, de los sentimientos más profundos y cuando se instala en las personas muchas veces no tiene límites, ni repara en nada con tal de satisfacer su hambre de poder, de tener, de ser más o de no ser nada.

La miseria humana se instala en toda clase social, incluso en las familias, cuando por ejemplo un hombre mata a su propia mujer e hijos como si exterminara una plaga de cucarachas, sin siquiera darse cuenta que con su furia se llevó una familia a la rastra, o cuando los chicos evadiéndose de la realidad en la que viven se drogan y cometen actos irreparables y piden disculpas como si no se hubiesen llevado puestas vidas inocentes, que despertaron un día con ganas de hacer mil cosas y resulta que un inconsciente decidió apagar sus vidas como si se tratara de algo desechable. Lo más triste es que esos chicos no vienen de las villas, a esos chicos le faltan cosas fundamentales, como la contención, el amor, atención de una familia, claman por algo y ya perdieron el rumbo y pobres chicos aunque al principio te consuman las ganas de abrirles la cabeza para ver que tienen, después sentís una inmensa pena pensando cómo hubiesen sido sus vidas en otro contexto.

Alguien se puso a reflexionar de dónde nacen las villas, nacen por la miseria de los hombres que enfermos de ganas de dominar, de ser más que Dios, comercian por un poco más de poder. Se aprovechan de la ignorancia, de la necesidad de las personas que por muchas causas no llegaron a ser gente instruida, ni llegaron a tener recursos para construir su propio proyecto de vida. Cuidado… llega un momento en dónde se mezclan tantas cosas, que se pierde el rumbo y se subsiste cómo se puede y se vive al límite sin siquiera importar la propia vida.

Otra cara son las personas que viven el sexo como si fuera amor y lo desgastan y lo manosean y cuando por ahí una vida se forma, producto de unos minutos de placer se la denomina “accidente sexual”…y es cuando yo me pregunto, comprendieron que es una vida que no les pertenece y están decidiendo sobre ella.

La infidelidad es moneda corriente en las parejas y se destruyen familias cómo si fuera un juego de naipes y los hijos los comodines. El matrimonio es cosa seria, es un compromiso de amor -supuestamente- cómo pueden durar tan poco, adonde están los pilares que lo sostienen. La familia es una figura fundamental en una sociedad que intente permanecer.

Y los ancianos… forjaron pueblos enteros con tesón, luchando sin descanso…nos dieron la vida y la posibilidad de ser libres construyendo un modelo propio y que se hace con ellos… cada vez más asilos y lo que es peor nadie los escucha ni los cuida, pareciera que molestan y ojo… tienen mucha sabiduría que regalarnos y que podría reparar muchos baches del corazón humano.

En cuanto a la miseria de los políticos, qué podemos decir, han llegado a límites insospechados en donde las personas somos sólo instrumentos para adjudicarle poder y ni siquiera advierten que sus familias son espectadores silenciosos primero y que después sin remedio participan de una trama que ni ellos saben cómo llegaron a ese punto. Negocian la seguridad de un pueblo, la dignidad de un pueblo y lo que es peor negocian la subsistencia de un pueblo sin que se les mueva un pelo y al que intenta poner orden o hacer las cosas bien, lo exterminan con cualquier método y sin reparar en gastos.

La miseria es cosa seria, no sólo por la falta de dinero, ni de recursos materiales, sino porque borró principios y valores imprescindibles para sostener una sociedad tal como dios la creó… cuando nos encontremos cara a cara con el creador, como explicaremos el desastre que provocamos en el mundo…cuidado, para él no hay excusas, él ve nuestras miserias más profundas…hagamos algo ahora y no seamos una sociedad que funciona sólo por el signo pesos, consolidemos estamentos duraderos, construidos y basados en el amor, el respeto y la justicia, antes que sea demasiado tarde.

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