Por Ricardo Turrisi
Con una cámara estática enfocada en una carretera en el medio del campo, el rugir del motor de una Ferrari negra precede a su paso, a la que luego veremos cruzar en sentido contrario. Los giros se repiten. Ni siquiera se ve quién es el conductor. Así comienza este filme que cuenta con la particularidad de esconder detalles no muy fáciles de encontrar hasta llegado a su parte final.
Quien conduce es la estrella de Hollywood Johnny Marco (Stephen Dorff) que reside en el legendario hotel Chateau Marmont de Los Angeles, rodeado de los privilegios y las obligaciones de la fama, un limbo donde abundan las mujeres bonitas, el alcohol y las preguntas tontas de la prensa. Vive con indolencia, como si todo su compromiso en la vida fuera responder a lo que los demás esperan de él.
Separado de su mujer, deberá encargarse de improviso de su hija Cleo (una estupenda Elle Fanning, hermana de Dakota Fanning) de tan sólo once años de edad. De la sonrisa para adentro, a Johnny le pasa lo que a cualquiera: se aburre en su habitación, se fractura su muñeca por una caída alcohólica, mata su insomnio viendo documentales de History Channel. Es un extranjero en su propia vida. La irrupción de su hijita en su vida poco cambiará su existencia, al menos hasta el final de la historia, donde todo será dado a conocer.
Laureada en el último Festival de Venecia, esta peli abrió el Festival de Cine de Mar del Plata, y sigue la línea intimista planteada por su directora, tal como lo hiciera en “Las Vírgenes Suicidas”, “Perdidos en Tokio” y “María Antonieta”. En este caso, para desarticular los mitos que rodean a las estrellas famosas.
El oso yogi, la película: (EE.UU./2010). Dirección: Eric Brevig. Intépretes: Anna Faris, Tom Cavanagh y otros. Duración: 80 minutos. Película en versión doblada al español.
Cincuenta años después de su primera aparición en televisión, el popular oso parlante del dibujito animado sigue conservando todas sus mañas. Todo gira acerca del posible cierre del Parque Jellystone por parte de codiciosos políticos, a los que se opondrán no sólo Yogi y su amigo Boo Boo sino también el guardaparques Smith y una ecologista.
Deberán devolver al Parque la fama perdida, demostrando que los osos sirven para algo más que robar las canastas de los visitantes y comer todo lo que encuentran a su paso. Este filme cuenta con actores de carne y hueso siendo Yogi y Boo Boo los únicos personajes animados. Precede al filme un corto animado de nuestro conocido Correcaminos. Un agradable entretenimiento con un mensaje ecologista como broche de oro.
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