Por Redacción
Por María Cielo Comba. - Con motivo de celebrarse hoy en la Argentina el Día del Locutor entrevistamos a Raúl "Cacho" Paublán, quien cumplió 55 años como locutor y tiene 74 años (el 14 de julio cumple 75).
-¿Cuántos años estuviste o estás ligado a la radio?
-En LT 28 trabajé 42 años, hice varios programas uno de ellos para los chicos “La casa de los tíos” durante 31 años junto con otra querida amiga Teresita Volta (fallecida), una profesora muy querida y conocida. Después hice “Música joven”, programa de música en onda con un ranking del 1 al 10, como todavía algunos hacen pero en aquel tiempo era todo novedad, era la única radio. Se difundía música de todo tipo, como por ejemplo Los Iracundos, Los Náufragos, Safari, Los Wawancó, que ahora son un recuerdo. Ese programa lo hice durante 28 años.
-¿Y “Ruta feliz”?
-Era un programa folclórico, en vivo actuaban guitarristas, acordeonistas y venía público porque es la única radio que todavía tiene actualmente un pequeño auditorio, lugar para 60/70 personas. Venía la familia a ver los grupos y yo presentaba números musicales, que además de escucharlos los veían actuar.
Después hice un programa dedicado a la colectividad suiza, “Aquí Suiza”, lo hice durante 30 años, pasaba música Suiza y se anunciaban noticias que tenían que ver con este país, porque acá hay muchos descendientes, más en la zona de Villa San José.
-Respecto a tu actividad como locutor, contanos cómo fue tanto la práctica como la teoría. ¿Tuviste que estudiar locución?
-Al principio cuando se habló que iban a poner una radio en Rafaela, se llamó a concurso y nos anotamos un montón pero éramos aficionados, yo era locutor de bailes, en los clubes presentaba orquestas, tenía facilidad para hablar.
-¿Y cómo nace eso en vos?
-De chico siempre me gustó la música, aunque instrumentos musicales no se me dio por aprender ninguno, toqué algo de batería -que ahora mi hijo Diego Paublán toca ese instrumento- y estaba en algunos conjuntos.
Y bueno, me dediqué más a presentar orquestas y fui ascendiendo. Me contrató el club Independiente como locutor efectivo, así que trabajé ahí como 20 años los sábados y domingos.
Cuando apareció la radio trajo un profesor para tomar exámenes para los aficionados que se presentaban: unos 200 entre chicas y varones de Rafaela, Sunchales, Morteros, entre otros.
-¿Cuántos quedaron?
-De los doscientos quedamos sesenta, luego unos veinte y después nueve.
Fortunato Nari era el director artístico de la radio y tomaba exámenes a los nuevos que fueron llegando.
Eran tiempos en que el locutor era un poco como el médico rural. Este profesional te atiende una quebradura de pierna, el que está jodido del estómago, la mujer que va a tener familia, atiende todo. Yo hacía tango, folkclore, entrevistas políticas, audiciones de niños. En cambio ahora está más especializado.
Te daban un horario de 6 horas porque era trabajo considerado insalubre para las cuerdas vocales.
-¿Cómo era la modulación de la voz y la dicción? ¿Aprendiste en cursos o talleres?
-Yo hice un curso en Buenos Aires, fui dos o tres veces y nos daban a todos los del interior una carpeta, después íbamos a rendir, pero estudiábamos prácticamente en casa. Había que leer en voz alta…
-¿Con guión?
-Leer aunque sea el diario, pero en voz alta. Después, cuando hacíamos los programas al principio había que escribir todo, entonces, el director artístico -en este caso Nari- corregía los guiones.
Para mí es mejor escribir antes, pero lleva un tiempo y la gente va a lo práctico, hoy en día se dedica más a improvisar directamente. A mí, me es más fácil improvisar que escribir.
-Le dedicaste gran parte de tu vida a la radio. ¿Qué aspectos positivos y negativos del medio podés comentar?
-Lo positivo es que al que le gusta esto el micrófono es maravilloso, tiene mucha atracción y cuando vos te acostumbrás... Tenés muchas relaciones, te vinculás a un montón de cosas, estás al tanto de un sinfín de temas, entrevistas a políticos, intendentes, gobernadores. Como por ejemplo una vez entrevistamos a Menem cuando era gobernador de La Rioja.
Y lo negativo es que se deja un poco la familia, porque uno le dedicaba más tiempo a la radio. Te quita horas de estar con la familia porque terminaba mi turno y me quedaba una o dos horas más porque era tanto lo que nos gustaba, que nos daba lástima irnos del laburo.
-Tenés un gran acervo cultural, no solamente en tu mente sino también en tus archivos propios.
-Tengo grabaciones a montones, entrevistas alrededor de 600.
-Por ejemplo a Piazzolla…
-A Astor Piazzola, Sergio Denis, Gian Franco Pagliaro… venían a la radio porque tenían que actuar en algún club, entonces aprovechábamos y los llevábamos a la radio. También de Los Iracundos, Palito Ortega, entre otros.
-Palito Ortega y Sandro cantaron en 9 de Julio, ¿Sandro se cayó del escenario una vez?
-Una tabla del escenario se aflojó pero no se hizo nada, igual se comentó porque era Sandro.
-¿Cómo ves a la radio en la actualidad?
-Está un poco bastardeada, valga la expresión. Proliferan locutores de toda índole, algunos no tienen ni idea y sin embargo están.
-¿Seguís haciendo radio?
-Yo estoy en San Patricio con la música de antes, hay temas que la gente quiere escuchar y nadie los tiene, lunes y viernes de 11:45 a 12:15. También con Lolo Bauducco los martes y jueves de 12 a 12:15 horas.
La autora cursa 3er. año de la Tecnicatura de Periodismo en la UCSE DAR. Paublán fue invitado a la cátedra "Periodismo Radiofónico" a cargo de Emilio Grande (h.).
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