Por Redacción
Anoche quedó inaugurada la exposición de serigrafías del Maestro Miguel Dávila, un recorrido histórico desde sus primeras obras gráficas hasta las de su última etapa. Vale aclarar que en Ahrus Arte, la respuesta fue positiva por la buena presencia de personas.
La serigrafía es una técnica de impresión empleada para reproducción de documentos e imágenes sobre cualquier material. Consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco, llamado chablón. El paso de la tinta se bloquea, en las áreas donde no habrá imagen, mediante una emulsión fotosensible quedando libre la zona donde esta pasará.
Más allá de su uso comercial, en arte está considerada como una forma de grabado en la cual el artista interviene directamente aplicando la emulsión, en la mezcla de los colores y supervisando el proceso de impresión.
Tiene una historia milenaria. Si bien no hay datos exactos, se cree que se remonta a la antigua China, en la que, según una leyenda, utilizaban cabellos de mujer entrelazados a los que les pegaban papeles, formando dibujos que luego se laqueaban para que quedaran impermeables. Posteriormente se cambió el material por la seda, de ahí proviene su nombre: sericum (seda, en latín) graphe (escribir, en griego). La exposición podrá visitarse de lunes a viernes de 16 a 20 y los sábados de 10 a 12 en Belgrano 174 1º Piso.
Miguel Dávila. La Rioja, 28 de octubre de 1926.Buenos Aires, 14 de agosto de 2009.
Estudió con Enrique Policastro, y luego en el Instituto Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Tucumán con Lino Enea Spilimbergo y Pompeyo Audivert.
En 1964 realizó su primer muestra en Galería Viau y a partir de esa fecha expuso en las galerías Van Riel, Peuser y Bonino entre otras.
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