Por Redacción
El 13 de diciembre de 1969 se inauguraba el túnel subfluvial “Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis”. Fueron más de 2.000 las personas que, bajo la dirección de doce ingenieros y técnicos alemanes, hicieron realidad esta gran obra, la primera en su tipo en Sudamérica.
El director representante del Gobierno de Santa Fe en la Comisión Administradora del viaducto, Arq. Julio Talín, comentó en la mañana de ayer que la “conexión mesopotámica fue pensada en su momento con un promedio de 3.000 vehículos por día y hoy estamos en 11.500, lo cual implica una gran tarea de mantenimiento”.
Estos números dejan al descubierto lo magnífico de la labor, sobre todo, teniendo en cuenta que aún “se autofinancia”. De todos modos, confirmó que “lo que se cobra se gasta. No existe la posibilidad de aquel remanente para obras de inversión” que otrora se obtenía: “está muy ajustado”.
Asimismo, al día de hoy, el funcionario recordó que “tres veces al día hay que cortar para que pasen los que tengan el ancho que excede la calzada”.
Frente a la posibilidad de que en breve un nuevo puente se construya para unir las ciudades de Santa Fe y Paraná, Talín subrayó la necesidad de que se establezca una administración compartida para la nueva obra y el túnel, que pueda beneficiar a ambos “porque sino, desde el punto del mantenimiento, si se deja que sólo pasen autos sería muy caro mantenerlo”.
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