Por Redacción
Recientemente, en la Facultad Regional Rafaela de la UTN se ofreció una charla técnica sobre "Tratamiento biológico para la reducción de cromo de efluentes industriales", donde se mostraron los resultados de trabajos de investigación presentados en congresos durante el 2011. Los trabajos expuestos fueron: “Tratamiento de efluentes de una industria metalmecánica con un biorreactor de lecho fluidizado”, presentado en el XXIII Congreso Nacional del Agua, Conagua 2011, realizado en Resistencia del 22 al 25 de junio de 2011 y “Bioremediation of Wastewater containing Chromium (VI)” presentado en el VII Congreso Argentino de Microbiología General SAMIGE del Bicentenario realizado en Tucumán del 18 al 20 de mayo de 2011.
La contaminación causada por metales pesados contenidos en efluentes industriales, siempre ha sido un problema serio, debido a que estos elementos pueden acumularse en tejidos vivos causando daños importantes. El cromo es ampliamente utilizado en diversas aplicaciones industriales como la producción de acero, galvanoplastía, curtido de pieles, las industrias textiles, de conservación de la madera y de aluminio anodinado. El cromo existe en una amplia gama de estados de oxidación, siendo las especies dominantes en la naturaleza el cromo hexavalente (Cr6+) y el trivalente (Cr3+). El cromo hexavalente posee niveles de toxicidad más elevados y además de ser altamente perjudicial, es móvil y tiene un elevado período de residencia en las aguas superficiales y subterráneas, lo que supone un riesgo para la salud de los seres humanos y animales, afectando además el desarrollo y crecimiento de las plantas. El Cr(III), en cambio es mucho menos nocivo y se puede separar precipitándolo como hidróxido.
Los tratamientos físico-químicos tradicionales de efluentes conteniendo metales consisten en el ajuste del pH y reducción química, seguida de coagulación y floculación. Hace un tiempo, se han comenzado a estudiar, como alternativa, una serie de métodos biológicos utilizando microorganismos que podrían reducir significativamente los costos de los productos químicos y el consumo de energía, en comparación con los procesos de tratamiento convencionales. Estas técnicas se denominan de biorremediación.
En este campo, el uso de biorreactores con microorganismos inmovilizados es cada vez más empleado para lograr un elevado rendimiento en el tratamiento de aguas residuales, debido a la estabilidad como consecuencia de la elevada densidad celular. Para llevar a cabo el tratamiento biológico de efluentes generalmente se utilizan reactores de lecho fijo o fluidizado.
El objetivo de los trabajos desarrollados es evaluar el uso de microorganismos, como Escherichia coli en la biorreducción cromo hexavalente presente en aguas residuales contaminadas, bajo distintas condiciones de trabajo (temperatura, pH, material soporte, concentración de oxígeno, etc.).
Se han presentado resultados de experiencias realizadas tanto a escala laboratorio como a escala piloto, trabajando con arena como material soporte y con concentraciones de hasta 60 mg.L-1 Cr(VI).
Los resultados obtenidos demuestran la posibilidad de utilizar la bacteria Escherichia coli en la biorremoción de un efluente industrial conteniendo Cr (VI).
Autores: Dra. M. Cecilia Panigatti, Lic. Rosana Boglione, Lic. Carina Griffa, Bioq. Fabiana Gentinetta, David Cassina y M. Celeste Schierano.
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