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Información General Lunes 18 de Febrero de 2013

Tomate, rey de la huerta

Por sus propiedades se lo considera como un potente disolvente de los ácidos orgánicos, propicio para disminuir el ácido úrico, la urea, el reumatismo e intoxicaciones de la sangre.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES, 18 (NA). - El tomate es originario de América del Sur y de reconocido valor alimenticio en el mundo. Por sus propiedades se lo considera como un potente disolvente de los ácidos orgánicos, propicio para disminuir el ácido úrico, la urea, el reumatismo e intoxicaciones de la sangre.

Pero no es todo. Ayuda en la depuración del organismo, hace la sangre más líquida y fluida, por lo que mejora la circulación general. Activa la circulación de la linfa y el funcionamiento de los riñones, es muy útil en los estados congestivos al activar la formación de orina.

El tomate es una de las hortalizas más consumida en el mundo. Además de ser sabroso, resulta indispensable en la cocina y contiene numerosas virtudes para la salud. Se lo considera el rey de la huerta, tanto por sus beneficiosos efectos para la salud como por la cantidad de posibilidades que ofrece para la gastronomía mediterránea.

Es un alimento remineralizante y se aconseja su uso en caso de anemias, por su elevado contenido en hierro orgánico y también como regulador del tránsito intestinal. Ayuda a disolver los cálculos del hígado y la vesícula; tonifica el sistema nervioso e induce al sueño.

El tomate es un alimento poco energético que aporta apenas 20 calorías por cada 100 gramos. Su componente mayoritario es el agua, en un 90 por ciento; los hidratos de carbono, vitaminas y minerales como: potasio (alta cantidad), calcio, fósforo, yodo, zinc, cobre, hierro, manganeso y flúor.

El tomate es considerado una fruta-hortaliza, ya que su aporte de azúcares simples es superior al de otras verduras, lo que le confiere un ligero sabor dulce.

Representa una fuente interesante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico. El alto contenido en vitaminas C y E y la

presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo.

La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, y esta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes. La niacina o vitamina B3 actúa en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Según estudios realizados, el tomate es un buen depurativo de la sangre, además la fortifica y renueva de manera natural.

Tomates en la mesa, siempre bienvenidos. Para aquellos que tienen problemas digestivos, pero les gusta mucho la ensalada de tomates, la solución está en cortarlos al medio, vaciarlos de pulpa y semillas y luego cortarlos en trozo o rodajas y habrá resuelto el inconveniente.

Recientemente los científicos descubrieron que el licopeno, que es un pigmento de la familia de los carotenoides y responsable del color rojo característico de los tomates, donde se encuentra casi en forma exclusiva, es un compuesto soluble en grasas que no forma el hombre en su organismo, sino que se debe obtener a través de la alimentación y que previene contra el cáncer, sobre todo de pulmón, próstata y tracto digestivo.

¿Sirve para broncearse?

No, pero cuando alguien se ha expuesto en demasía al sol, cubrir las partes más quemadas con rodajas de tomate fresco es un alivio y actúa también como cicatrizante, lo mismo que si se untara con la gelatina natural que despide un trozo de hoja de aloe.

Un tomate por día es la medida: Los expertos recomiendan ingerir entre tres y siete miligramos de licopeno al día, lo que supone consumir alrededor de siete comidas ricas en productos derivados del tomate por semana. Este pigmento actúa como protector de las células ante los efectos de la oxidación. Hay diferentes tipos de tomate: redondo, perita, en rama o "cherry", entre otros, y en general todas las variedades comparten las mismas propiedades nutritivas. Además, al cocinarlos y procesarlos no reducen las propiedades saludables del licopeno. Investigaciones recientes confirman que el organismo absorbe mucho mejor el licopeno del tomate si se consume procesado o cocido en aceite, ya sea frito, asado y en salsa, más que al natural o en jugo.

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