Por Redacción
(Por Teresita Tosco). - Cada uno tiene todo el derecho de elegir la mascota que quiera, comprarla o recibirla de regalo. Sólo les comento que una visita al refugio puede depararles la amorosa compañía del perro que buscan. Muchos de ellos fueron criados como reyes caninos en una casa, y luego por un capricho humano, una decisión inescrupulosa los azotó con el castigo del abandono. En días lluviosos y fríos, detrás del tejido ellos esperan pensando: ¿dónde quedó mi almohadón, mi plato, y tu amor…? Antes de ir al refugio municipal de animales, por si se deciden, pregunten en zoonosis (Bv. Yrigoyen), qué horario de atención al público tienen allá, para no tener inconvenientes, ni molestar a los agentes que trabajan en el lugar, yendo fuera de horario. ¡Ah, me olvidaba! Lleven el documento de identidad porque asientan quien retira un huésped canino del lugar. ¡Buena suerte!
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