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Información General Jueves 3 de Febrero de 2011

¿Te animas a ser protagonista?

La lectura de cuentos y novelas estimula la imaginación, y puede ayudarnos a inventar un mundo mejor. En “Rayuela”, Julio Cortázar nos obliga a ser lectores activos, invitándonos a ser protagonistas de la historia y a explorar nuevos realidades.

María Florencia Forni

Por María Florencia Forni

Por María Florencia Forni. - Durante el año, la rutina de trabajo, el consumo de tele e Internet y otras actividades quitan tiempo a ese hábito (bastante “desprestigiado” hoy) de la lectura de cuentos y novelas. Sin embargo, las vacaciones se convierten en una valiosa excusa para acercarnos a libros y, quizás, experimentar insólitos viajes de la mano de la imaginación.
Hay historias que nos emocionan, hay libros que nos enseñan algo (aunque no se llamen de autoayuda, ni sean best seller), hay fragmentos que necesitamos leer una y otra vez sin saber bien por qué nos gustan tanto… tengo una pequeña lista de libros, y en algún puesto aparece “Rayuela”, de Julio Cortázar.
Entre las múltiples obras de este autor se destacan sonetos, cuentos, obras de teatro y novelas; y entre sus escritos más conocidos aparecen Bestiario, Los Premios, Historias de Cronopios y de Famas (este es un favorito de mi lista), La vuelta al día en ochenta mundos, 62/Modelo para armar, Un tal Lucas, Queremos tanto a Glenda, entre otros. “Rayuela” apareció por primera vez en 1983 y desde eso momento no ha dejado de editarse.
En esta novela el autor propone la búsqueda del humor mezclado con la nostalgia, con el juego y con la profundidad que nos ofrece su relato, “la profundidad de la vida misma en la búsqueda del paso de la tierra al cielo”. “Rayuela” está marcada por la intención de Cortázar de reivindicar la importancia del lector, incitándolo a modificar su actitud pasiva frente a la obra, para tomar parte activa y crítica.
Una manera de hacerlo es proponiendo diferentes modos de lectura. La novela tiene un total de 155 capítulos, que pueden ser leídos de diferentes formas a la lectura tradicional, es decir, empezando por la primera página y siguiendo el texto hasta llegar al último capítulo. El tablero de dirección de las primeras páginas propone uno completamente distinto, saltando y alternando capítulos. Ese orden, con varios elementos estilísticos del collage, no sólo es particular sino que comprende textos de otros autores y ámbitos. A esas dos alternativas se suma una lectura en “el orden que el lector desee” (www.wikipedia.org/wiki/Rayuela).
Estos rasgos hicieron que muchos críticos se refirieran a la obra como una “antinovela” por su carácter innovador, por intentar romper los cánones preestablecidos en la época de su edición. De este modo, Cortázar trata de empujarnos a una actividad y protagonismo negado por la novela clásica.

“ANDABAMOS SIN BUSCARNOS…
…pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.
El argumento de esta obra parecería ser la de una típica historia de amor: un argentino, Horacio Oliveira, intelectual y racional, parte a Francia donde encuentra y se enamora perdidamente de una joven uruguaya, la Maga. “Imagen del amor platónico, que se convierte de a poco en un amor inolvidable e imposible”. Pero lo relevante de esta novela no es la trama, sino el universo psicológico de cada personaje y la relación que establecen con el amor, la muerte, los celos y el arte.
“...no sé hablar de la felicidad pero eso no quiere decir que no la haya sentido”: la Maga es un personaje entrañable, profundo, que se opone al pensamiento racional; ella por ejemplo desconoce el concepto de la filosofía zen y el pensamiento de los filósofos eclécticos, y sin buscar ningún tipo de explicaciones, experimenta el amor de la manera más pura.
Cortázar había declarado que quería superar el falso dualismo entre razón e intuición, materia y espíritu, acción y contemplación, para alcanzar la visión de una nueva realidad, más mágica y más humana. Quizá por ello al final de la novela quedan interrogantes sin resolver: todo está abierto a múltiples mundos.

¿INVENTAMOS EL DESTINO?
Una persona puede involucrarse más o menos en la historia inventada por un escritor, pero lo que nunca puede, es dejar de ser el protagonista de su propia vida. Si cada hombre inventa su propio destino (siendo conciente de ciertas limitaciones), la imaginación puede colaborar a que cada historia personal sea más o menos maravillosa. Porque “sólo en sueños, en la poesía, en el juego, nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos” (Julio Cortázar)

LA LECTURA EN LA INFANCIA
¿Por qué nunca olvidamos los cuentos que nos contaron en la infancia? ¿Por qué añoramos los momentos en los que alguien nos relataba una historia?
El hábito de lectura en los niños debe construirse paso a paso. Es importante que la lectura de libros se incluya como parte de la rutina, ya sea al despertar, por la tarde o antes de acostarse. Puede pensarse como transición entre el juego activo y la hora de dormir.
El momento de la lectura es un momento más de juego en el que un adulto interactúa con el niño utilizando como pretexto el libro de cuentos. Vale la pena hacer de este momento una oportunidad de genuino contacto, de atención completa para el niño y de estimulación de su capacidad lectora e imaginativa.
Si logramos asociar los encuentros de lectura con sentimientos agradables de fortalecimiento del vínculo afectivo y de respeto por el otro, el hábito tendrá una fuerte carga emocional e influirá en que sea fuerte y duradero.

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