Por Redacción
MENDOZA, 8 (NA). - El Gobierno mendocino decidió ayer suspender "por falta de garantías" la tercera noche de la Fiesta de la Vendimia, debido a un conflicto desatado con los bailarines y actores contratados, y que derivó en una violenta reacción del público durante una de las veladas.
"Dadas las faltas de garantías de que hoy se vaya a realizar la misma protesta, no se realizará la repetición de esta noche. Sólo se harán los shows musicales programados para esta noche", señaló el ministro de Gobierno provincial Mario Adaro.
En una conferencia de prensa, el funcionario informó que las personas que "tengan entradas para la segunda repetición podrán ver los shows si lo desean y los que no, se les devolverá el dinero".
"Los artistas fueron en contra de la historia de Mendoza y de nuestra fiesta. Queríamos que por lo menos hicieran un cuarto intermedio. Todo lo laboral se podía hablar. Esto tuvo que ver sólo con dos entradas de 12 pesos para sus familiares, no con un tema contractual", explicó Adaro.
Un escándalo de proporciones se produjo el domingo por la noche durante la segunda jornada cuando el show del acto central tuvo que ser suspendido por una protesta de artistas. Más de 20 mil personas estallaron en furia y parte del público comenzó a arrojar todo tipo de objetos contra el escenario, en el teatro griego Frank Romero Day, de Mendoza capital.
El público, que había soportado la lluvia para esperar el show, arrojó botellas, cajas de vino y manzanas, entre otros objetos, al grito de "ladrones".
La protesta se originó cuando los artistas, que ya habían reclamado por mejores condiciones de trabajo, decidieron suspender la actuación cuando no recibieron entradas para familiares y allegados, como se acostumbra en el festival.
Los organizadores intentaron calmar a la gente con la actuación del popular cantautor Natalio Faingold, aunque el artista sólo pudo ejecutar dos canciones, entre abucheos y agresiones del enardecido público.
"No imaginé que tuvieran la inconsciencia de hacer lo que hicieron. Yo tengo 25 años de vendimia y nunca vi una cosa como esta", dijo el director de la Fiesta Nacional de la Vendimia, Walter Neira.
El director del festival consideró que "el reclamo puede o no puede ser genuino, pero si se para una fiesta con 25 mil personas en las gradas, hay una inconsciencia muy grande".
"El Gobierno dio garantías de que se les daría las entradas por las que empezó el problema, pero los artistas querían el papel en las manos para salir a escena", indicó.
El espectáculo de la Fiesta de la Vendimia sólo se había suspendido una vez en los últimos diez años y había sido por inclemencias del tiempo.
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