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Información General Miércoles 18 de Julio de 2012

Soledades

CESCHI

Redacción

Por Redacción

"¿Quién de nosotros en algún momento de su vida no ha experimentado, con mayor o menor intensidad, uno de los infinitos matices de la soledad?. Existen 'mil y una soledades': la perturbadora soledad de los que están realmente solos, y la de los que están acompañados. La angustiante soledad de los diferentes, de los marginados. La invisible soledad que nace de la profunda incomunicación en nuestras relaciones íntimas y cercanas . La inmensa soledad de los poderosos que creen tenerlo todo, y la de los más débiles, que creen no poseer ya nada más. Y la soledad tan temida por los ancianos y también por los más jóvenes".

"Las mil y una soledades" se titula una interesante nota de Angela Sannuti, licenciada en psicología (revista "Criterio", n. 2260). Tras su primera constatación, sigamos leyendo:

"En verdad son miles las formas de estar solo y sufrir, pero existe una soledad que nada tiene que ver con el padecimiento; aquella que es posible experimentar cuando el malestar y el dolor callan, cuando el verdadero silencio de nuestro ser nos entrega su significado más hondo.

Si observamos con atención, veremos cómo en nuestra cultura y en nuestra educación se huye permanentemente de la soledad; se ha convertido en ese lugar incómodo que nos habla de lo que siempre queremos callar.

¿Por qué tememos la soledad? ¿Por qué -algunos más conscientemente y otros menos- huimos de ella, en lugar de comprender su exacta dimensión?

Ser es estar relacionado, ya sea que uno se encuentre solo o con muchas personas; pero para la mayoría 'estar solo' no es estar relacionado sino aislado...

El problema de la soledad, como cualquier problema humano, requiere una comprensión creativa de nuestra parte, estar dispuestos a encarar con honestidad y hondura todas sus implicaciones; pero en general no buscamos comprender los problemas que nos aquejan; deseamos escapar cuanto antes de ellos, e ilusoriamente nos refugiamos en respuestas consoladoras que embotan nuestra mente y nuestro corazón en lugar de despertarnos".

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