Por Marcos mensa
Uno de los precandidatos a Gobernador por nuestra Provincia propone la doble escolaridad para lograr una mayor calidad educativa en la escuela pública. Pero, ¿sería necesaria y conveniente?
Me tomo el atrevimiento de poner en duda su vehemente certeza pues tal determinación podría empeorar la situación actual. Tengamos en cuenta que el índice de repitencia en el nivel medio (secundario) es de aproximadamente 30% (concretamente en la provincia de Santa Fe y en el país en general). Si agregáramos más horas de clase, aumentaríamos el número de repitentes en forma abrupta, pues los alumnos tendrían aún menos tiempo para estudiar y hacer las tareas, lo cual se incrementaría notablemente dado que habría muchas más materias. Por otro lado, mantenerlos sentados y encerrados todo el día es atentar contra su propia naturaleza que desborda de vigor.
Tal como lo afirma el pedagogo italiano Francesco Tonucci, la escolaridad de jornada completa “es una necesidad social más que pedagógica”. No pocos especialistas coinciden en el concepto. O sea, el establecimiento educativo viene muy bien para guarecer a los hijos y que no estén solos o en la calle, sin embargo no es esa su función. Además, muchos niños y adolescentes necesitan horarios libres para desarrollar otras actividades: deportes, danza, inglés, música, etc.; o bien para disfrutar del juego y el ocio, psicológicamente fundamental a cualquier edad, pese a la mala fama que goza en una sociedad utilitarista al extremo.
Lamentablemente, así como nuestras vidas están sometidas a un furioso estrés cotidiano que nos vacía de tiempo, deteriora nuestra salud y nos aliena del sentido profundo de la existencia, sin darnos cuenta, estamos arrastrando a los chicos tempranamente para que sean parte de esa locura.
Espero que este posible futuro Gobernador, si logra ganar las elecciones, evalúe muy bien su propuesta.
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