Por Redacción
Con motivo de un nuevo aniversario de la aparición de la Inmaculada Concepción en Lourdes (Francia) el 11 de febrero de 1858 a una niña de 14 años llamada Marie Bernarde Soubirous “Bernardita”, Ana María Abuh Arias de Abeillé envió unas letanías a la Santísima Virgen María para todo persona que desee elevarle estas invocaciones y alabanzas al Padre Celestial:
Señor, ten piedad/ Cristo, ten piedad/ Señor, ten piedad./ Cristo, óyenos./ Cristo, escúchanos. Dios, Padre celestial,/ ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,/ Dios, Espíritu Santo,/ Santísima Trinidad, un solo Dios, Santa María, / ruega por nosotros. Santa Madre de Dios,/ Santa Virgen de las Vírgenes,/ Madre de Cristo,/ Madre de la Iglesia,/
Madre de la divina gracia,/ Madre purísima,/ Madre castísima,/ Madre siempre virgen,/ Madre inmaculada,/ Madre amable,/ Madre admirable,/ Madre del buen consejo,/ Madre del Creador,/ Madre del Salvador,/ Madre de misericordia,/ Virgen prudentísima,/ Virgen digna de veneración,/ Virgen digna de alabanza,/ Virgen poderosa,/ Virgen clemente,/ Virgen fiel,/
Espejo de justicia,/ Trono de la sabiduría,/ Causa de nuestra alegría,/ Vaso espiritual,/ Vaso digno de honor,/ Vaso de insigne devoción,/ Rosa mística,/ Torre de David,/ Torre de marfil,/ Casa de oro,/ Arca de la Alianza,/ Puerta del cielo,/ Estrella de la mañana,/ Salud de los enfermos,/ Refugio de los pecadores,/ Consoladora de los afligidos,/ Auxilio de los cristianos,/
Reina de los Ángeles,/ Reina de los Patriarcas,/ Reina de los Profetas,/ Reina de los Apóstoles,/ Reina de los Mártires,/ Reina de los Confesores,/ Reina de las Vírgenes,/ Reina de todos los Santos,/ Reina concebida sin pecado original,/ Reina asunta a los Cielos,/ Reina del Santísimo Rosario,/ Reina de la familia,/ Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,/ perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,/ escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,/ ten misericordia de nosotros. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oración: Te rogamos nos concedas,/ Señor Dios nuestro,/ gozar de continua salud de alma y cuerpo,/ y por la gloriosa intercesión/ de la bienaventurada siempre Virgen María,/ vernos libres de las tristezas de la vida presente/ y disfrutar de las alegrías eternas./ Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
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