Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Viernes 13 de Abril de 2012

“Sentimos que podíamos hacer una apuesta grande”

Los directores Teodoro Ciampagna y Rodrigo Guerrero comparten la experiencia del llamado “Cine Cordobés”. La concreción de sus proyectos y el devenir del cine de su provincia en un representante del cine nacional.

María Florencia Forni

Por María Florencia Forni

Anoche en el Cine Teatro Belgrano arrancó un ciclo de cine cordobés, integrado por los filmes “De Caravana” (de Rosendo Díaz), “El Invierno de los Raros” (de Rodrigo Guerrero), e “Hipólito” (de Teodoro Ciampagna).

Por la mañana, antes de la proyección del primer largometraje, LA OPINION conversó con Teodoro Ciampagna y Rodrigo Guerrero acerca del llamado cine cordobés, un espacio de trabajo dedicado al desarrollo de la producción cinematográfica en el centro del país, y que se ha convertido en una marca que refleja un cine “que emerge de un territorio virgen pero notoriamente diverso de historias y propuestas audiovisuales”.

El ciclo, organizado por el Cine Teatro Belgrano y con el auspicio del Hotel Toscano, continúa con las proyecciones de “Hipólito” el jueves 19 de abril y “El Invierno de los Raros” el jueves 26 de abril, ambos a las 21 horas y con una entrada general de $ 8.

- ¿Cómo nació el llamado “cine cordobés”? ¿Cuáles eran los objetivos de los integrantes?

- RG: En 2007 se hizo en Córdoba un concurso de proyectos de largometrajes de ficción donde el premio era acceder al Instituto Nacional de Cine (INCAA) y obtener un subsidio para realizar las películas. “Hipólito”, “Caravana” y “El Invierno de los Raros” participaron y resultaron ganadoras. Y aunque accedimos al premio, necesitábamos dinero para realizarlas, ya que aquellos subsidios se nivelan después de terminar los filmes. Entonces fuimos a la Secretaría de Cultura de la Provincia y logramos que el gobierno invierta en el cine de Córdoba. Ese mismo año rodamos y terminamos las películas, pero a partir de allí tuvimos el problema de lanzamiento y distribución. Ante esa dificultad, volvimos a juntar fuerzas y creamos este centro de distribución que se llama Cine Cordobés.

- ¿Qué desafíos implica hacer cine en el interior del país? ¿De qué modo afectan a los realizadores algunas pautas de distribución y exhibición?

- TC: Para nosotros, que salíamos de universidades y escuelas de Córdoba, la posibilidad de hacer cine en la provincia era muy lejana. Y conociendo cómo se movían las producciones de cine en Buenos Aires, más lejanas aún. Porque había una industria de cine importante allá, pero si querías entrar a algún rubro técnico dentro de ellas, tenías que irte; y ni hablar de presentar y desarrollar un proyecto propio. El gobierno de Córdoba junto al presidente del INCAA en aquel momento, Jorge Alvarez, impulsaron ese concurso que posibilitó que los proyectos ganadores, fueron seleccionados 3 proyectos de los cerca de 50 presentados, tengamos acceso a dirigir dentro de la industria cinematográfica, es decir dentro de lo que se conoce como circuito comercial. Hagamos la diferencia, circuito comercial llamamos al apoyado por el Instituto de Cine, diferenciándolo del independiente que se realiza con fondos propios. Para nosotros haber ganado ese concurso fue un desafío. En aquel momento sentimos que podíamos hacer una apuesta grande porque en nuestra provincia hay actores de muy buen nivel y muy buenos técnicos con capacidad profesional. Y las tres películas son muy distintas entre sí. “El invierno de los raros” es una película intimista, de autor. “Hipólito” es una superproducción de época, con todo lo que esto significa (ambientación en los años  30, más de 200 actores, entre otras cosas); y “Caravana”, es más popular. Cada una fue un desafío en sí misma y la realización de las tres permitió demostrarle al país y a Buenos Aires que nosotros también podíamos hacerlo.

- RG: Y a los cordobeses mismos, porque existía mucho perjuicio, más en materia de tele y cine, acerca de lo que podíamos producir. Era muy difícil reconocernos, y después de los estrenos mucha gente empezó a tener conciencia de la existencia de gente que hace productos audiovisuales de calidad en la provincia.

- TC: Y se dio vuelta un paradigma. Antes cuando íbamos a Buenos Aires queriendo hacer nuestras películas se nos pormenorizaba; hoy, en cambio, nos están llamando para que hagamos proyectos. Y en el ambiente de la cinematografía porteña se habla del cine cordobés como un representante del cine nacional.


TODOS CON HISTORIAS

- ¿Están sucediendo experiencias parecidas a esta en otras provincias?

- RG: Existe la intención del gobierno nacional en organizar la producción desde el Instituto Nacional de Cine con el objetivo de federalizarla; y que cada lugar pueda contar sus historias, siendo la gente del lugar la protagonista. Antes de esto, muchos directores tuvieron que radicarse en Buenos Aires para poder trabajar. Por eso está bueno esto que está sucediendo, que de cierto modo permite generar un sentido de pertenencia. Y articulado con los concursos de la Televisión Federal, está fomentando que cada provincia y cada ciudad, empiece a reconocerse a sí misma en las pantallas, y que otras regiones puedan ver a los protagonistas de las regiones vecinas.

- TC: Esto nos permite escuchar distintas voces, conocer distintas historias. Nosotros hemos estado en varios lugares, como Chaco, Jujuy, La Rioja, Formosa, mostrando nuestro cine.

- ¿Y cuáles son las repercusiones del público?

- TC: En las ciudades de Córdoba, los estrenos desbordaron las salas. Y hemos estado dos semanas en las salas del circuito comercial. El hecho de que las tres películas, tan distintas entre sí, se apoyen y complementen ayudó a que la gente se anoticie y se acerque a las salas...

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso