Por Redacción
En el marco de las actividades conmemorativas del 24 de marzo Colectivo Z realizó una intervención artística que contó con distintos momentos y trabajó las ideas de las huellas dejadas en sus lugares cotidianos por aquellas personas que fueron desaparecidas o muertas durante la última dictadura militar; y la ausencia del cuerpo desaparecido, el espacio vacío que deja ese cuerpo, la necesidad de hacer visible esos cuerpos desaparecidos y silenciados, reencarnándolos a través del recuerdo, los sueños y nuestras esperanzas.
La concreción de este proyecto se inicia con la invitación que realizara el señor intendente municipal Luis Castellano durante una reunión que miembros del Colectivo mantuvieron con él en el mes de febrero pasado y con la colaboración de la Subsecretaría de Gestión y Participación.
Durante los días 24 y 25, figuras blancas recorrieron la ciudad dejando las huellas blancas de sus pies descalzos en lugares que formaron parte de la cotidianeidad de algunas de las 18 personas que se han identificado hasta el momento, como desaparecidos y muertos rafaelinos. Se ha intentado retomar esos lugares que estas personas, todas muy jóvenes, recorrieron, donde fueron a la escuela, hicieron las compras, jugaron al fútbol, tuvieron amigos, trabajaron. Los lugares donde los otros rafaelinos los vieron, los saludaron, hablaron con ellos, fueron sus amigos, familiares, vecinos.
Una de las características del gobierno militar entre los años 76-83 fue la de crear el terror, fomentar la delación y hacernos ver al otro como enemigo, y eso llevó a que las víctimas del estado terrorista fueran silenciadas, ocultadas, escondidas en los rincones de nuestra memoria, es decir, doblemente desaparecidas. Esta intervención intentó rescatar estos recuerdos, devolvernos la posibilidad de pensar nuestro pasado sin miedos.
La segunda parte de la intervención consistía en una figura humana transparente y hueca, que se fue llenando con las palabras y las imágenes que produjeron las personas que se acercaron. Este “dar cuerpo” a quienes se les fue negado resultó una experiencia intensa y tuvo momentos muy emotivos, especialmente cuando se acercaron familiares y amigos de personas desaparecidas.
El arte, y especialmente el arte de acción ha sido un elemento importante al enfrentar experiencias colectivas de este tipo. El Dadaísmo surge ante el horror de la Primera Guerra Mundial y el grupo Gutai, Beuys y Fluxus intentan desde la acción exorcizar los demonios del fascismo e Hiroshima. En nuestro país hay una larga tradición de arte acción para hablar de nuestra historia reciente. Desde El Siluetazo en 1983, el GAC, o los Artistas Solidarios, de los que se puede apreciar una excelente muestra en estos días en el Museo de Bellas Artes.
SOBRE COLECTIVO Z
Colectivo Z es un colectivo artístico-cultural que actúa con este nombre desde hace cuatro años. La estructura del colectivo es horizontal y abierta. Participan en él todos aquellos que se quieran sumar a las propuestas o que tengan proyectos o ideas que compartan las ideas fundacionales del grupo: una cultura y un arte de todos, participativos y transformadores; la apropiación de los lugares públicos como espacios de participación y las ganas de poner el cuerpo en la acción. Con un grupo estable de aproximadamente una docena de miembros que, en algunas acciones, ha llegado a ser de casi medio centenar.
El nombre Colectivo Z fue una construcción lúdica. Hace referencia a la idea de los finales y principios y a los ciclos, todo final implica un comienzo. La “Z”, última letra del abecedario implica por ende a la “A” y a todo el abecedario.
El trabajo de Colectivo Z ha sido amplio: árboles pintados, estatuas vivientes, afiches, volantes, murales interactivos, etc. El año, pasado, habiendo sido seleccionados en el marco del programa AJA, presentó una muestra en el Museo Municipal de Bellas Artes Urbano Poggi, de Rafaela, con el título Prohibido.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.