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Información General Viernes 26 de Abril de 2013

“Se necesita escribir para descubrirse”

Cineasta, director y dramaturgo de reconocimiento nacional, Santiago Loza brindará un taller intensivo de dramaturgia personal en Rafaela destinado a actores, directores y escritores.

María Florencia Forni

Por María Florencia Forni

El sábado 27 y domingo 28 de abril, y el sábado 25 y domingo 26 de mayo, en el Centro Cultural La Máscara, el reconocido cineasta, director y dramaturgo Santiago Loza coordinará un taller intensivo para una dramaturgia personal, destinado a actores, directores y escritores de nuestra ciudad.

El seminario consta de cuatro días con ocho encuentros de dos horas y media de duración cada uno. Mediante ejercicios y consignas se elaborarán materiales dramáticos. Bocetos, acopios, pequeñas escenas, gérmenes de posibles obras futuras.

“A veces se cree que la escritura es algo imposible o lejano, la idea es deshacer esa creencia, sentir que podemos escribir si sabemos de qué querríamos hablar y el modo de hacerlo”. Antes de los encuentros LA OPINION dialogó con este referente en el mundo del arte.

-¿Cuáles son los objetivos del seminario que se realizará en Rafaela?

-El seminario tiene formato de taller de creación de textos para pensar la dramaturgia. Se propone la indagación de ciertos mundos personales, temas, imágenes, que puedan provocar un texto teatral. A veces se cree que la escritura es algo imposible o lejano, la idea es deshacer esa creencia, sentir que podemos escribir si sabemos de qué querríamos hablar y el modo de hacerlo.

-Hacer cine, hacer teatro y poder “vivir de ello”, es algo que hace unos años parecía imposible, más aún en ciudades del interior del país. ¿Cómo ves hoy esa situación?

-No puedo hablar de la situación en general. Me pierdo, es compleja y muchas veces no la entiendo. En mi caso, vivo de lo que hago. Desde hace más de 10 años. Tal vez no con la estabilidad económica con la que viven otros, pero vivo del cine, el teatro y la docencia. Supongo que poder vivir de mi trabajo tuvo que ver con cierta obstinación, con no dejarse vencer. Los obstáculos son muchos y es muy fácil abandonar en las primeras caídas.

-¿Cómo describirías brevemente tu carrera profesional? ¿Qué cosas te dieron mayores satisfacciones en los últimos años?

-Hice películas que fueron a festivales internacionales, ganaron premios, con el tiempo se fueron viendo. Pero es en el teatro y la escritura donde, desde hace muy pocos años, tuve un reconocimiento, no digo masivo, porque es un público acotado, pero si más general. Siento con placer y extrañeza ese reconocimiento. La escritura estuvo siempre presente en mi vida, a veces disfrazada de guión cinematográfico y ahora se expande. Como sea, estoy en un proceso, donde me importa más el aprendizaje que los logros obtenidos.

-¿Qué mensajes intentas trasmitir a través de tus obras y/o tus películas?

-Se necesita escribir para descubrir y descubrirse. No puedo definir mensajes. Sino algunos temas, imágenes que se repiten. Trabajo sobre personajes que están corridos, en un margen, con un grado de soledad muy alto, que suelen tener estallidos, pérdidas. Pero me cuesta definir lo que hago.

-Ser cineasta o dramaturgo implica ser buen observador de la sociedad. ¿Hay cosas de esta sociedad que te asusten un poco? ¿Cuáles? ¿Y qué cosas te gustan?

-No sé si soy un gran observador de la sociedad. Veo y busco más los universos privados, los vínculos, las particularidades. A partir de allí puedo entender algo de lo social. Pero en realidad, siempre trabajo desde y para la intimidad.

-¿Cómo ves a los jóvenes? ¿Cómo a los adultos?

-Estoy en un momento en que dejo de ser joven y debo aceptar la adultez. Entonces es como si tratara de comprender las dos tribus. Creo que es un momento difícil, pero ya hubo demasiados momentos difíciles y no soy original en esto. Algunas situaciones y espacios en el orden de lo cultural mejoraron y otros se han perdido. Para la gente que arranca la situación es más compleja, tienen aproximación a medios que antes no había, la comunicación es más fácil, pero también es tramposa esa facilidad. Te repito, me cuesta definir, tengo más dudas que certezas.

-¿Cuál es el rol de las manifestaciones artísticas en este momento?

-Crucial. Es necesario que lo artístico se manifieste. Lo artístico va más allá de lo político, de lo coyuntural. Cada vez creo más en que lo artístico tiene un elemento curador, en el sentido más profundo. Que salva a quienes lo hacen y a quienes lo reciben. Que es una posibilidad de mantener el juego. Lo que olvidamos, la inocencia con la que vivíamos al principio. Algo de lo artístico (cuando sucede con intensidad, con rigor, con riesgo) puede, todavía, transformarnos.

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