Por Amado Raspo
Hallándome en Merlo (San Luis), viendo mapas de la zona, advierto en uno de ellos, de que no me hallaba tan distante de la población nombrada.
Con mi señora, salimos una mañana temprano y antes de llagar al poblado de referencia, por la ruta caminando iba un policía. Me detuve, le propuse llevarlo, aceptó y al rato nomás me acercó a la "Escuelita de Sarmiento".
Es una sencilla construcción de adobe y barro cocido con techo de paja, sostenido sobre vigas de madera; (hoy todo protegido por un enorme techo de zinc).
Allí, inició Sarmiento su vocación de educador con siete alumnos, todos mayores que él, que contaba tan solo con 15 años. Siempre acompañado por su tío el presbítero José de Oro, que por cuestiones políticas debió emigrar a San Juan.
Cuenta Sarmiento, en 1872, siendo presidente de la República, en carta al gobernador Juan A. Ortiz Estrada: "Allí en San Francisco del Monte, abrí la primera escuela con 7 alumnos, todos de mayor edad que yo. Pidiómelo el presbítero Oro, por amor a aquellos feligreses y de pena de ver llorar adultos jóvenes, ricos, sin saber leer."
En la plaza de San Francisco del Monte de Oro, demarcada por el propio Sarmiento, está la Iglesia restaurada por el presbítero Oro, en cuya puerta principal hay una frase en latín creada por el célebre educador, que dice; "Un solo Dios, una sola religión, una sola Patria".
El humilde ranchito que se conserva, constituye por su significado un verdadero símbolo de la cultura argentina y un recuerdo glorioso de nuestro más grande educador.
Es impresionante la cantidad de placas de homenaje, y todavía hoy, a varios años de la visita me dura la emoción que me produjo la misma. Acompaño este pequeño recuerdo con una fotografía del rancho, obtenida del texto: "Los monumentos y lugares históricos de la Argentina", por Carlos Vigil, donado por Gerardo Piedrabuena.
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