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Información General Domingo 6 de Enero de 2013

Regina Pacini: de soprano a primera dama

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Redacción

Por Redacción

Era portuguesa. Había nacido en Lisboa en 1871, hija de un conocido barítono que murió joven, dejando a su familia en una difícil situación económica. No obstante, su madre con gran sacrificio logró que Regina tomara clases de música de grandes maestros. Su debut se produjo cuando la soprano que debía actuar se enfermó y ella debió reemplazarla: se realizaba una función de gala en el Teatro Real de la capital lusitana y se ponía en escena “La Sonámbula” de Bellini. Se encontraban presentes los reyes de Portugal: don Carlos y doña Amelia de Orleans. El éxito fue rotundo, el público que aplaude a rabiar y la reina se despoja de su estola de piel y envuelve a Regina poseedora de una voz sin igual.

Marcelo T. de Alvear vería por primera vez a la soprano en Buenos Aires, en el Teatro Politeama demolido allá por los años cincuenta; se deslumbra y queda impactado por ella. Se enamora perdidamente y sigue la gira de la artista, primero por Sud América, luego por Europa y llega hasta San Petersburgo. Finalmente tras ocho años de asedio Regina accede a los requerimientos del joven Marcelo, un personaje adinerado, apuesto, elegante, que las mujeres de las altas esferas sociales ansiaban conquistar.

Finalmente Alvear se casa con Regina en París el 26 de abril de 1906. El ha puesto una sola condición: que la cantante dejara de actuar en público. El renunciamiento doloroso es aceptado por Regina.

Alvear le regala con motivo de la boda una mansión en las afueras de París: “el Manoir du Coeur Volant”, de estilo normando e inmensos jardines.

La pareja vuelve a Buenos Aires; la sociedad porteña escandalizada por la boda no puede entender que el “dandy”, el millonario, el niño de oro se haya casado con una cantante de ópera, una cualquiera.

Sin embargo Regina dio sobradas muestras de recato, prudencia y discreción y constituyeron una pareja inseparable. Cuando Alvear es elegido presidente de la República (1922-1928) sucediendo a Hipólito Yrigoyen, ella que había sufrido el desprecio de la alta sociedad porteña dio un verdadero ejemplo de primera dama. 

Finalmente falleció en Buenos Aires el 18 de septiembre de 1965 con el único sustento de una modesta pensión concedida por el gobierno nacional. Su fortuna la había repartido en obras de beneficencia y la creación en 1938, de la “Casa del Teatro” en Avenida Santa Fe al 1200. En este lugar se daría protección y albergue a artistas retirados y sin recursos. Hoy en su homenaje allí funciona el Teatro Regina, justa denominación recordando a esta mujer incomparable.


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