Por Redacción
Hoy, 12 de enero, se cumplen 53 años de la muerte de Carlos Di Sarli. Pianista, director y compositor, un grande de la cultura musical del Río de La Plata. Fue un creador nato, el “inventor” de un estilo irrepetible, su orquesta estaba dotada de una impronta señorial y de un buen gusto musical incomparable.
Había nacido en Bahía Blanca el 7 de enero de 1903 y compuso en homenaje a su ciudad un tango muy difundido, de una melodía exquisita que precisamente denominó “Bahía Blanca”.
Su orquesta pasó por tres períodos diferenciados: la primera etapa con el Sexteto que abarcó los años 1928 - 1931, la segunda correspondió a la década del cuarenta donde brillaron sus cantores Roberto Rufino, Alberto Podestá, Oscar Serpa, Jorge Durán y Mario Pomar, entre otros, y una última etapa en que la orquesta alcanzó un grado de excelencia suprema. Sus grabaciones se extendieron 30 años exactos: desde noviembre de 1928 con los tangos La Guitarrita y T.B.C. hasta noviembre de 1958 con la interpretación de Indio Manso y Una Fija entre otros temas. En total su agrupación nos dejó en el disco 386 composiciones.
La orquesta de Di Sarli fue y es una orquesta milonguera por excelencia: hoy es la preferida de los bailarines. Félix Picerna, un discjockey cotizado de Buenos Aires alguna vez afirmó: “Para bailar no hay nada como la sinfónica de Carlos Di Sarli, el punto medio. Es melodiosa, tiene una campanita que es su piano y violines magistrales, emociona y enaltece la condición humana.”
De su vida privada poco se conoce. Cuando niño tuvo un accidente en la herrería de su padre Miguel que le había ocasionado daño en un ojo. De allí que Di Sarli llevó de por vida anteojos oscuros. Estaba casado con María Amelia Gómez y tuvo dos hijas: Dora y María Cristina. Hubo un período en que el maestro dejó la orquesta para dedicarse a la actividad inmobiliaria, profesión que ejerció en Olivos y Vicente López, en el norte del conurbano bonaerense. Precisamente en la casa de calle Pelliza y Rawson de Olivos Di Sarli halló la muerte luego de un período crítico debido a la cruel enfermedad que lo aquejaba. La última actuación de su orquesta fue el domingo 9 de marzo de 1959 en el Club Podestá de Lanús. Esa noche el maestro demostró los primeros síntomas de su penosa dolencia; nunca más subió a un escenario.
Hoy el tango ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Alguien dijo alguna vez que es la música popular mejor elaborada del mundo. No hay dudas. Di Sarli vigente como siempre, sigue brillando en el cielo de las grandes estrellas del género.
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