Por Julio César Armando
La paritaria docente se vio demorada por un reclamo que ya se venía anticipando por las redes sociales de un grupo de maestros autoconvocados que se sienten perjudicados por el decreto 3092/12 que los margina directamente de acceder a un puesto laboral estable mediante el ingreso por concurso. Es que según esta nueva disposición acordada por el gobierno y el gremio, los docentes de música, dibujo, tecnología, educación física y bibliotecarios que no tengan título docente proveniente de los profesorados serán relegados a un segundo escalafón para titularizar sin importar su antigüedad, que en algunos casos llega hasta los 10 años.
“Parece que antes le servíamos al sistema que confió en nosotros y ahora con esta bajada de línea quedamos relegados a un sistema cerrado que no da posibilidades de empleo”, señaló Melisa Rodríguez, docente de música presente en la protesta. Aunque el título habilitante (expedido por instituciones fuera de la educación formal) valía menos puntaje que el otorgado por los profesorados; los maestros competían “de igual a igual” en un mismo escalafón. Cuestión que a partir de este año fue modificada y que podría dejar en la calle a unos 200 trabajadores que venían desarrollando actividades en diferentes escuelas de la provincia. Docentes que, de estar en el puesto número 10 en el escalafón para lograr acceder a un cargo, pasaron al puesto número 40 en un segundo escalafón.
“Nos estamos quedando afuera porque esta medida no sólo es para el ingreso a la docencia sino también para las suplencias. Buscamos una medida intermedia que contemple a docentes de modalidad especial y lo único que no queremos es quedarnos sin trabajo”, manifestó la maestra entrevistada. Además señaló que otros cambios que también los perjudica es que “hay gente que es titular y tiene acceso a un doble cargo y que los maestros de escuelas privadas pueden acceder al sistema público y las vacantes son pocas”.
DERECHO ADQUIRIDO
Los títulos habilitantes y supletorios son aquellos que le permiten a los trabajadores acceder a cubrir un cargo docente de alguna especialidad pero sin la correspondiente carga pedagógica como ocurre en los profesorados. La cuestión es que hasta el año pasado los docentes con título habilitante o supletorio titularizaban sin inconvenientes y varios de los que no lo hicieron hoy cuentan con muchos años frente al aula. Lo que compensaría en cierta medida la formación pedagógica de la que podrían carecer en su formación. Sobre todo teniendo en cuenta que la docencia es una profesión donde la experiencia aporta mucho a la hora de desenvolverse frente a un grupo de alumnos. Por esto se podría haber previsto un plan de formación en actividad que capacite a los docentes que se encuentran en esta situación generado una inclusión progresiva de estos trabajadores al sistema y no una marginación abrupta quitándoles la posibilidad de acceder definitivamente a un puesto de trabajo estable.
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