Por Redacción
BUENOS AIRES, 14 (NA). - La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) resolvió la reapertura a partir de anoche, y al menos hasta la mañana de este martes, de los aeropuertos de Ezeiza y Jorge Newbery, cerrados desde las últimas horas del domingo debido a la nube de cenizas volcánicas.
Tras reunirse en la tarde de ayer el comité de crisis, se indicó que "la nube de cenizas volcánicas emitida por el volcán chileno Puyehue ha disminuido su tenor y reducido su impacto y el pronóstico para lo que resta del día así como para las primeras horas de mañana (por hoy) son favorables para la aeronavegación".
"Los aeropuertos internacionales de Ezeiza y metropolitano Jorge Newbery se encuentran abiertos y en condiciones de reiniciar operaciones paulatinamente a partir de las 21 horas del día de la fecha aproximadamente, tras realizarse tareas de mantenimiento y barrido de cenizas de acuerdo a los protocolos y recomendaciones establecidos en materia de seguridad operacional", se indicó en un comunicado emitido poco después de las 18:00.
La ANAC aclaró que "el fenómeno climatológico es monitoreado permanentemente y se evalúan constantemente las condiciones de seguridad operacional", por lo que la situación de los aeropuertos podría variar de alterarse las condiciones.
Pese a la reapertura de los dos principales aeropuertos del país, "continúan con restricciones las operaciones hacia el sur del país".
"Se recomienda a todos los pasajeros que tengan previsto volar en esta fecha, comunicarse previamente con la línea aérea contratada para verificar cambios de vuelos, cancelaciones y reprogramaciones", alertó la ANAC.
En la mañana de ayer, las autoridades habían resuelto cancelar todos los vuelos programados hasta las 19:00, situación que derivaba en miles de pasajeros varados en Buenos Aires y otros aeropuertos en los que eran suspendidos vuelos a esta ciudad.
En tanto, la zona norte de la Patagonia Andina y la Línea Sur de Río Negro seguían siendo las regiones más castigadas por las cenizas despedidas por el complejo volcánico Caulle-Puyehue, que disminuía la intensidad de sus emisiones de acuerdo con el último reporte de las autoridades chilenas.
En las últimas horas, varios pobladores de Villa la Angostura, Neuquén, se autoevacuaron ante la advertencia de las autoridades sobre el crecimiento del caudal de los ríos de montaña a causa de la acumulación de material volcánico y la posibilidad de que la ceniza forme diques naturales.
En Bariloche, si bien varias actividades públicas y privadas volvían a la normalidad, las clases seguían suspendidas.
En Ingeniero Jacobacci, en la castigada Línea Sur de Río Negro, continuaba la emergencia y el aislamiento por la gran cantidad de ceniza arrastrada por los fuertes vientos patagónicos que dificulta la llegada de ayuda, especialmente con forraje para el ganado.
En las últimas horas, se trabajaba para restablecer al menos un servicio del Tren Patagónico con el fin de transportar la ayuda que los camiones contratados se niegan a llevar al lugar.
Por su parte, Vialidad Nacional inició este fin de semana los trabajos de reconstrucción de un sector del Paso Internacional Cardenal Antonio Samoré, que une el sur de Neuquén con Chile, destruido por una avalancha de ceniza volcánica provocado por las lluvias el sábado pasado.
Las primeras tareas, tendientes a despejar la zona, eran llevadas a cabo por máquinas viales, y tras completarlas, se planea la reconstrucción de los 66 metros de calzada destruidos por la avalancha de piedra, agua y ceniza.
El Paso Cardenal Samoré se encuentra cerrado desde el momento de la erupción.
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