Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Miércoles 6 de Abril de 2011

¡Qué lástima!

Leer mas ...

Antonio Fassi

Por Antonio Fassi

¡Sí! Qué lástima cuando dentro nuestro interior asoma ese sentimiento de dolor, hiriéndonos las íntimas fibras del alma, con realidades que nos muestran, cómo se acrecienta la diferencia entre crecimiento y decadencia en cuanto al uso que damos, a uno de los elementos más importantes en la cultura general de los pueblos, la música.

Quienes ya doblamos nuestras frentes hacia la madre-tierra en busca de otros estados energéticos más sublimes que el humano, hemos vivido períodos en que quienes manejaban los hilos de ese excelso arte desde los medios de difusión, oficiales o no, preparaban sus programas, a efectos de divulgar música de todo tipo pero a través de una permanente búsqueda de elevación cultural, con espacios musicales acordes a una programación, donde el oyente nutría su erudición de manera agradable e instructiva. Sobre todo, Radio Nacional, emitía casi en forma permanente programas de elevado nivel cultural, y que, como hoy podían ser escuchados en todo el ámbito de nuestro vasto país. Hasta que un buen día, un conocido locutor de nuestra Argentina, tomó las riendas de dicho ente de difusión, y vaya a saber por qué razón, borró muchos de aquellos programas que educaban a esa audiencia, que alimentaba su espíritu, a través de aquellos programas culturales desaparecidos.

Lo lamentable fue que esos espacios, fueron ocupados por una programación orientada a culturalizar “para abajo”, o sea, entretener sin instruir. Y toda esta perorata trae aparejada una realidad, que mostró su efectivización días atrás, a raíz de un breve curso de tres días que dictara la cantante rafaelina Natalia Lemercier (hoy radicada en Torino, Italia), para cancionistas de nuestra ciudad y zona.

Demasiado poca importancia brindada por la gente que elabora con el canto a través de coros, grupos musicales, escuelas del ramo, solistas, etc. y muy poco público presenciando el espectáculo final del viernes 1 de abril, donde además de exponer sus voces los asistentes al mismo, Natalia dejó plasmado su excelente nivel belcantista, notablemente acompañada por el gran maestro pianista Manuel Marina (felizmente catedrático de la Escuela Remo Pignoni y que además, acompañó toda la parte operística del programa).

De allí proviene nuestra expresión de lástima, pues quedó demostrado que se ha logrado, a través de esas nefastas resoluciones políticas (y sólo nombramos una), hacer que nuestras jóvenes generaciones defenestren esa rama cultural, demasiado constructiva para quienes pretenden manejar y someter a un país, en base a un decrecimiento del nivel neuronal de su población.

“La buena música no sólo amansa a las fieras, también educa a los hombres”.

De allí que medidas tendientes a embrutecer al humano mortal, encontramos a diario en nuestra real condición humana. Usted dirá: ¡Qué me importa la ópera, Bach, Beethoven, etc., etc., pero, ¿entiende el mensaje de las bandas o solistas de música inglesa, alemana, rusa, sueca? ¡Pero cuidado!, no estamos contra ningún tipo de música, sea del país o el idioma que sea, pero sí bregamos para que, tanto la música como la poesía sean constructivas, no que inciten al oyente a la violencia, al descontrol, a la iracundia o la profanación. De ese modo, jamás lograremos crecer, tanto en lo individual como en lo colectivo, dado que la música y la poesía ocupan un lugar importante dentro del contexto de una Nación, como muestra clara y evidente del nivel educativo de la misma.

A la música podemos calificarla como buena, regular o mala, y somos firmes creyentes que la cultura y educación de los pueblos, manifiestan su nivel, a través del uso que hagamos de la misma, siendo uno de los fragmentos más visibles y determinantes en lo que a urbanidad se refiere.

Muchas cuestiones lastiman el pensamiento de quienes estamos convencidos que el crecimiento de los pueblos, tanto en lo económico, político, social o espiritual, sólo se logra a través de una buena educación general.

Esta es una de las cuestiones. De allí, nuestra lástima.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso