Por Redacción
GEORG MICIU
Georg Miciu es un muy talentoso artista, que tuve la suerte de conocer y charlar con él en Villa Giardino donde tiene una colección de obras que está realizando.
Miciu nació en Bludenz (Austria), en 1946, y en 1949 se radicó con su familia en Argentina. Se volcó al arte de muy joven y viajó por el mundo con sus pinceles a cuestas. Pintó el sur argentino durante casi 40 años y hoy, establecido junto a su familia en San Martín de los Andes, cosecha los logros de una carrera atípica.
Cuando Georg Miciu Nicolaevici llegó a París, una crítica de arte, directora de una importante revista, le devolvió una carpeta con muestras de su obra y exclamó: "Qué lástima, tanto talento desperdiciado". «¿Por qué?», preguntó el joven pintor. "Porque la vida no es bella", fue la respuesta.
"Al principio no la entendí -cuenta Miciu-. Después nos hicimos amigos y visité su casa, uno de esos típicos áticos parisinos, donde vivía sola con dos hijos de mirada triste. Era escultora y me mostró su obra, de mucho morbo. Bien, esto es lo que ella vive y lo transmite con valentía, me dije. ¿La vida es bella? Sí, pero hay que vivirla como la vivo yo".
Hoy Miciu es considerado como el pintor de la Patagonia, y su casa es visitada por muchos turistas -especialmente extranjeros- que llegan a San Martín y se interesan por su obra, en la que la naturaleza, el trabajo del hombre y sobre todo la luz condensan momentos fugaces que el artista plasma con espátula y generosas manchas de óleo.
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