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Información General Domingo 28 de Noviembre de 2010

¿Pensó en su jardín?

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Redacción

Por Redacción

En estos días he visto unas Santa Rita muy florecidas. ¿Qué aspectos debo tener en cuenta para ubicar una de ellas en mi patio?
Gabriela de calle Gandhi.

Es una planta trepadora originaria de zonas tropicales de América que si está plantada en tierra, puede alcanzar una altura de alrededor de seis metros, sin embargo, con los cuidados adecuados, se le puede dar un aspecto arbustivo.
En su lugar de origen o en zonas con otoños e inviernos suaves, es de hoja perenne, pero si se encuentra en una zona fría, empezará a perder las hojas cuando lleguen los primeros fríos del otoño, pudiendo ocurrir que las pierda todas.
Algunas de sus características y necesidades más salientes son:
Riegos: que el suelo esté siempre húmedo, sobre todo en primavera y verano, en otoño e invierno como empiezan a caer las hojas y hace frío hay que regar más espaciadamente.
Si llegara a perder todas las hojas habrá que regarla muy poco. Si estuviera plantada en tierra, casi nada.
Temperaturas: el calor no le molesta pero el frío la puede matar.
Alrededor de los 10ºC, empieza a perder las hojas, si el termómetro llega a los 0ºC y la planta es joven, lo normal es que muera. Si la planta es adulta como tendrá un buen sistema de raíces, aunque perdería las hojas puede ocurrir que no muera y en la primavera siguiente broten nuevos tallos.
Enfermedades: normalmente no es una planta muy atacada por insectos, virus o bacterias. Se puede decir que lo más común es observar la Cochinilla Algodonosa, que se sitúa en el reverso de las hojas, pero este es un insecto que puede combatirse con relativa facilidad.
Cuidados especiales: aunque es una planta trepadora y tiene espinas, estas, no le sirven para agarrarse a una pared o una celosía, tan solo para apoyarse en otras plantas que haya a su lado, enganchándose a ellas. Por otro lado, debido a que el tallo se va lignificando, empezando por la parte inferior y continuando hacia arriba, va adquiriendo rigidez, por lo que le resulta imposible enredarse en una valla, por tanto conviene sujetar sus tallos con cintas o hilos gruesos.
La poda conviene realizarla a principios de la primavera, evitando las posibles heladas de la época y que de esta manera, surjan los nuevos tallos con fuerza.

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