Por Redacción
Entre las opciones para obtener una buena rentabilidad de los ahorros, la inversión en inmuebles encabeza la lista de alternativas. Y la figura del fideicomiso se presenta como el instrumento más seguro.
En estos últimos años, la modalidad más aplicada en la práctica internacional para el desarrollo de inversiones inmobiliarias ha sido sin duda el fideicomiso. En la Argentina, por ejemplo, este instrumento cuenta ya con algo más de 15 años de vigencia y alcanza a más del 80% de los desarrollos inmobiliarios. Y Rafaela no está exenta a esta realidad, actualmente hay alrededor de 10 obras de esta característica.
Esta nueva herramienta jurídica se adapta eficazmente al desarrollo, administración y venta de proyectos inmobiliarios y consiste en la trasmisión de activos a un patrimonio independiente y autónomo (el fideicomiso) que será administrado por un fiduciario en beneficio de una o más personas físicas o jurídicas (los beneficiarios). Todo esto se traduce en mayores seguridades, garantías y transparencia en el manejo de los fondos y la administración del proyecto.
PROTECCION Y SEGURIDAD
A LA HORA DE INVERTIR
En diálogo con los responsables de uno de los emprendimientos inmobiliarios de la ciudad, nos comentaron que a través del fideicomiso se plasma la posibilidad de dar una respuesta eficiente y segura a la creciente demanda de viviendas de calidad, diseño y seguridad en la inversión que existen en nuestra ciudad. “En nuestro caso el emprendimiento fue lanzado en mayo de 2012 y ya lleva un 50% de unidades vendidas. Los departamentos más requeridos son los más pequeños, demandados por la conveniente ubicación del edificio para profesionales y estudiantes”, cuentan las arquitectas Patricia Andretich y Analía Montemurri a cargo del proyecto y conducción técnica del edificio Virginia I, ubicado en Bv. Roca.
Entre las ventajas de un fideicomiso inmobiliario resalta la forma de pago, ya que el capital requerido se aporta generalmente en cuotas. Al concluir el proyecto los fiduciantes se convierten en propietarios de un departamento a estrenar, por el que pagaron un precio que coincide con el valor de mercado de una unidad similar, pero de mayor antigüedad.
En el momento de decidir la inversión es de suma importancia la ubicación del edificio. En este aspecto Andretich y Montemurri destacan que el bulevar Roca es doblemente privilegiado por ser uno de los principales accesos a Rafaela, como así también una de las zonas hacia donde se expande la ciudad, “lo que la convierte en una zona con excelente proyección comercial, a dos cuadras del microcentro. Esto representa una óptima alternativa de inversión para quienes deseen resguardar y hacer crecer sus ahorros”.
Estas son algunas de las razones por las que a través de esta versátil herramienta, pequeños inversores pueden acceder a un bien propio. En este proyecto en particular se agrega un extra que es la maximización del beneficio para el inversor a través de unificar el desarrollo, comercialización y la administración. Patricia Andretich resalta “tiene como propósito el desarrollo integral del inmueble desde su origen, y en sus aspectos constructivos y administrativos. Es decir, que todas las áreas del proyecto pasen por las mismas manos redunda en máxima calidad a menores costos”.
Otra ventaja fundamental es la flexibilidad en la financiación: la entrega y las cuotas se pactan entre el desarrollista y el cliente, adaptándose a las posibilidades y la conveniencia de ambas partes.
Ventajas: transparencia y confianza; respaldo y seguridad; precios inferiores a los de un departamento a estrenar; alta rentabilidad; seguridad jurídica; y flexibilidad en la financiación.
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