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Información General Sábado 26 de Febrero de 2011

Noche de murga, arte y sorpresas

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Redacción

Por Redacción

Esta noche desde las 21, Estación Esperanza celebrará la Fiesta de Carnaval en Barrio Fátima. Participarán murgas y comparsas de la región; habrá concursos para chicos, y en el cierre, tocará Giancarlo y su banda. Música, bailes, colores brillantes y silbatos: la idea es participar.

Por María Florencia Forni

Noche de Murga, Arte, Malabares, Baile y Sorpresas…así anticipan su Fiesta de Carnaval la gente del Centro Social y Cultural Estación Esperanza. La celebración, que se llevará a cabo esta noche desde las 21, en la calle Remedios de Escalada al 800 (entre Intendente Jiménez y Córdoba), contará con la participación de comparsas y murgas de la región. También habrá un desfile y un concurso de disfraces para los más chicos, la presentación de una obra de teatro y llegando al cierre, actuará Giancarlo y su banda. El espectáculo es libre y habrá servicio de buffet.

Las agrupaciones invitadas son: Mahavirá (Rafaela), Onerom Bahía (Lehmann), Barrancas baby’s (Rafaela), Murga La Estación (San Francisco), Murga Estación Esperanza (Rafaela).

Murga: encuentro y contención .

Música, bailes, alegría, colores brillantes y silbatos tiñen las calles del Barrio Fátima cuando suena la Murga de la Estación, y lo transforman en un lugar de diversión, encuentro e inclusión.

Cuando en 2007 abre sus puertas el Centro Cultural y Social Estación Esperanza, junto con él nace el taller de murga, cuya actividad refleja la esencia del proyecto: “quisimos crear un espacio que nos sirviera de contención e inclusión, con una 'excusa' artística que le diera forma. Por eso trabajamos mucho esa cuestión: nos pintamos la cara, componemos algunas canciones propias, tocamos instrumentos, bailamos, hacemos cosas de circo”, explica a La Opinión uno de los coordinadores.

En el taller de murga no hay profesores que enseñen un contenido específico sino coordinadores que orientan y proponen actividades; porque no se trata de un aprendizaje unidireccional sino de una construcción colectiva, y “las decisiones de qué hacer, dónde vamos, qué tocamos, son tomadas entre todos”.

Coco Romero, músico e historiador argentino, afirma que la murga es “un movimiento absolutamente pasional”, de difícil definición. Pero un aspecto importante es el de colectivo cultural.

Integración social

Las murgas siempre tuvieron un espíritu festivo vinculado a una mirada crítica y satírica del poder, pero en los últimos años su accionar se extendió, en general, hacia el ejercicio de una ciudadanía responsable. Y este es también el caso de este grupo de Rafaela.

Unas 50 personas participan actualmente en la Murga de la Estación que se caracteriza por su énfasis en la inclusión social. “A la murga podés venir aunque nunca hayas tocado, o aunque tengas capacidades diferentes...no tenemos distinción de ningún tipo, no queremos reproducir las barreras que nos pone la sociedad y nos distancian”.

Y esa inclusión se complementa con la impronta social del grupo, reflejada también en su participación en actividades como eventos de beneficencia para instituciones de carácter social o educativo, talleres con personas con capacidades diferentes, las marchas que en Rafaela se vienen realizando en memoria de Silvia Suppo, entre otras.

De ese modo, la murga se convierte en un espacio que permite la liberación grupal e individual, donde la identidad popular se pone de manifiesto y los proyectos sociales y artísticos encuentran su propia forma de expresión.

Fiesta popular

Si bien el taller de Murga funciona durante todo el año en la sede del Centro Cultural, el Carnaval simboliza el momento en el que chicos y grandes se apropian de la calle y expresan sus sentimientos: “queremos ser partícipes de esta fiesta popular, pero no como espectadores sino como 'constructores”.

El carnaval es una fiesta que el pueblo se regala a sí mismo; un momento en el que las pasiones y las energías de cada participante se entremezclan para formar una fuerza colectiva que, dicen los historiadores: “siempre estuvo por delante del poder político”. Y la gente de la Estación concluye: “queremos recobrar la alegría y volver a participar, como sucedía antes de que el último gobierno militar prohibiera los Feriados de Carnaval”.



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