Por Redacción
Los niños que sufren de enuresis tienen además problemas conductuales y una baja autoestima, afectando su calidad de vida, según lo reveló una serie de estudios llevada a cabo durante 2010 en diferentes hospitales
alrededor del mundo. Esta enfermedad, que afecta a más de un millón de personas en Argentina, consiste en la emisión involuntaria e intermitente
de orina durante el sueño y además, produce consecuencias en
el plano psicológico. Es a partir de los 5 ó 6 años, cuando la prevalencia del problema se ubica entre el 10 y 15% de los niños, por lo que es vital la consulta con el pediatra y el diálogo con los chicos.
De acuerdo a investigaciones realizadas por el Departamento de Psiquiatría para Niños y Adolescentes; el Departamento de Epidemiología y Cuidados Sanitarios y el Departamento de Pediatría, pertenecientes al Hospital Universitario de Umea, Suecia, los niños que poseen esta enfermedad tienen una autoestima significativamente menor que los que no presentan incontinencia alguna.
La enuresis genera también problemas de comportamiento en los niños y ocasiona estrés en los padres en la crianza de sus hijos, ya que son muy demandantes. La falta de información genera una sensación de soledad e
impotencia ante la situación familiar, lo que inevitablemente, afecta la crianza misma.
La enuresis es un síntoma asociado a diversas causas, que pueden ser orgánicas o funcionales que favorecen la emisión de orina durante las horas de descanso.
En general, con un buen diagnóstico, existen tratamientos
específicos que les permiten dormir y despertar en una cama seca.
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