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Información General Viernes 6 de Enero de 2012

Ni eran Reyes, ni eran tres

La imagen de los Reyes Magos se ha ido formando a lo largo de la historia. Al principio ni eran reyes ni eran tres; en origen pudieron ser sacerdotes con conocimientos de astronomía. Las fuentes escritas y las manifestaciones artísticas reflejan visiones diversas.

María Florencia Forni

Por María Florencia Forni

Cada 6 de enero, acorde a la tradición católica, muchos niños esperan regalos de los Reyes Magos. Y aunque sabemos que existieron, no podemos estar seguros de quiénes eran esos personajes que, según la tradición, acudieron a Belén a adorar al Jesús recién nacido. Melchor, Gaspar y Baltasar, ¿de dónde proceden?

La aproximación a las fuentes escritas y las manifestaciones artísticas que se refieren a ellos refleja visiones diversas y algunas bastantes alejadas de la visión que los percibe como meros portadores de presentes y alegría.

La historia del arte toma ejemplos de representaciones en los que los Reyes aparecen como anunciadores del Apocalipsis: “Los Reyes no sólo habrían acudido a Palestina para celebrar el nacimiento del Niño, sino también para señalarlo como el elegido, el futuro hombre que habría de morir para salvar con su sacrificio a la humanidad”, sostuvo recientemente Franco Cardini, historiador y ensayista italiano, profesor de la Universidad de Florencia, en una Conferencia acerca del tema.

Acorde a esta perspectiva, entienden algunos críticos el papel simbólico que desempeña la mirra en la iconografía. “De los tres presentes que según la tradición los Reyes llevaron a Belén, oro, incienso y mirra, este último es el que aparece más tardíamente en las representaciones artísticas. El significado funerario de este último elemento estaría dando fe del cariz de estos personajes como anunciadores también de la muerte dolorosa y resurrección redentora del Mesías recién nacido”.

Pocas son las certezas históricas en torno a los Reyes Magos. Se cree que en un principio no eran reyes. “Los textos bíblicos hablan de unos magos que llegaron de Oriente; así los menciona el texto griego del Evangelio de San Mateo, que es el que se conserva. De su carácter majestuoso, no se dice nada”, sostiene Cardini, quien supone que pudieron ser sacerdotes de la religión mazdea (predominante entre los persas en la época en la que vino al mundo Jesucristo).

De acuerdo con otros estudiosos, Cardini subraya también “que San Mateo no especifica cuántos fueron los magos adoradores de Jesús (…) hay evangelios apócrifos que refieren a cuatro, cuarenta o incluso más magos. Lo que sí cuenta Mateo es que estos personajes son astrólogos o astrónomos”. La primera referencia al hecho de que los Reyes hayan sido tres fue encontrada en las catacumbas de Priscilla, en Roma. “En esta necrópolis paleocristiana, excavada a partir del II a. C. aparecen las representaciones de tres figuras que desfilan ante la Virgen y el Niño Jesús”.

El ascenso de los magos a la categoría de reyes no aparece hasta el siglo II. Será Tertuliano quien afirme que los sacerdotes astrónomos pueden ser también identificados como reyes de sus países.


¿VIERON ESA ESTRELLA FUGAZ?

Las diferentes caracterizaciones de los reyes son de aparición tardía. En un principio, las tres figuras presentaban rasgos similares y resulta difícil determinar el momento exacto en que aparecieron como un anciano de barba blanca, un hombre de pelo claro y otro hombre de piel oscura. Pero a partir del siglo XV se encuentran en la iconografía estos tres perfiles claramente definidos.

Antes, en 1306, el pintor florentino Giotto di Bondone había incorporado al imaginario la estrella fugaz que guió a los inmortales viajeros. Es él quien introducirá la imagen de la conocida estrella de Belén como una estrella fugaz. “En realidad, lo que dibujó el artista italiano fue el cometa Halley, que aquel año fue visto en el cielo de Europa, causando una honda impresión que quedó patente en los escritos de todos los cronistas”. Giotto, mientras la mayoría de sus contemporáneos interpretaron la aparición del astro como un mal augurio, decidió darle la vuelta a la superstición e introdujo la estrella como signo de noticia jubilosa en su cuadro «La adoración de los Reyes Magos».


FESTIVIDAD

Con el tiempo, en países de tradición católica se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía (el 6 de enero) y la festividad de los Reyes Magos, “conjugándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes que representarían el mundo de gentiles”.

El día 6 es festivo en España, México, Puerto Rico, Uruguay; en partes de Alemania, en Austria, Italia, Suecia, Finlandia, Croacia, Liechtenstein, Eslovaquia y en partes de Suiza. En España, frente a la introducción de Papá Noel en las costumbres navideñas debido a la influencia de la cultura de países extranjeros, es tradicional que los regalos los traigan los Reyes Magos la noche del 5 al 6 de enero. Antes, los niños deben mandarles una carta a los reyes pidiendo los regalos que quieren, y la noche del 5, pueden dejar sus zapatos en algún lugar de sus casas para al día siguiente encontrar los presentes allí.

En Argentina mantenemos la costumbre adoptada de los españoles de que los niños reciban regalos de los Reyes Magos, bien en la víspera, es decir, en la noche del 5 de enero, o la mañana del 6 de enero.

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