Por Redacción
Este jueves 28 de junio a las 21 horas se exhibe la película argentina “Medianeras” del director Gustavo Taretto en el Cine Belgrano con una entrada general de $ 8, cerrando el “ciclo de cine argentino contemporáneo”, llevado a cabo los jueves de junio en la sala del cine.
“Medianeras”, estrenada el año pasado y producida por Argentina y España, cuenta la historia de Martín, un fóbico en vías de recuperación, que de a poco va saliendo del encierro en su monoambiente y su adicción al mundo virtual. Mariana, recién separada, tiene tan desordenada la cabeza como el departamento en el que se refugia. El argumento plantea interrogantes: ¿deberían conocerse, no? ¿Cómo se pueden encontrar en una ciudad superpoblada y caótica como Buenos Aires?
“Medianeras” tuvo su origen en un multipremiado cortometraje homónimo y desde que inició su recorrido por festivales, el largometraje ganó el segundo premio del público en el Festival de Berlín (Alemania), el premio del público y el premio Le Rail Doc a la mejor ficción en el Festival de Toulouse (Francia) y el premio a la mejor película y el premio del público en el Festival de Gramado (Brasil), donde Taretto fue elegido mejor director.
Protagonizada por Javier Drolas y la española Pilar López de Ayala (la misma de “Juana la loca”, “Alatriste” y “En la ciudad de Sylvia”), la ópera prima de Taretto es una comedia extraña que narra la historia de dos jóvenes que viven en la misma cuadra, a pocos metros de distancia, e introduce interesantes notas a pie de página, que hablan sobre la arquitectura y la vida en las grandes ciudades. "Quizás la ciudad sea la gran protagonista de la película, porque funciona no sólo como el escenario en el que suceden las cosas sino que alcanza una entidad propia", afirmó Taretto, y agregó “se habla de determinados edificios y uno de los temas de la película es también la ciudad como mal moderno, donde se sufre la soledad de vivir en megalópolis, con sus ataques de pánico, sus neurosis, sus fobias y sus aglomeraciones".
Con la actuación de Inés Efrón, Carla Peterson y Adrián Navarro, la película reúne al mismo tiempo la ficción y el documental, con una serie de apuntes y notas muy inteligentes y agudos sobre Buenos Aires, en los que se reflexiona, por ejemplo, sobre las medianeras de los edificios y la necesidad de muchos vecinos de abrir ventanas en ellas para poder ver la luz del sol.
Sobre el traslado del cortometraje al largo, Taretto señaló: "Siempre tengo la tendencia a escribir largos y filmarlos en corto, es un formato que me resulta posible porque no demanda mucho tiempo hacerlo y en este caso fue como que usé el corto como un pintor usa un boceto". "La gran diferencia entre los dos (prosiguió Taretto realizando una mirada retrospectiva de ambos materiales), es que en el cortometraje los dos personajes protagónicos están en función de un cuento muy redondo y cerradito, mientras que en el largometraje los personajes tienen más humanidad. Para mí la observación de la ciudad es clave porque nosotros modificamos la ciudad y la ciudad nos modifica a nosotros, hay una simbiosis indisoluble”.
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