Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Lunes 12 de Marzo de 2012

Más de 500 mil chicos mojan la cama

Leer mas ...

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES, 12, (especial de NA, por Leonardo Coscia). - Más de 500 mil chicos en la Argentina mojan la cama y cuatro de cada cinco padres ignoran el problema y esperan que se resuelva por sí solo, según advirtieron los especialistas.

Mojar la cama es muy común, no disminuye con la edad, tiene tasas de prevalencia similares en todo el mundo y es más frecuente en niños que en niñas.

En toda Europa, más de 5 millones de niños se orinan en la cama, ya que, por ejemplo, en el Reino Unido, es el síntoma infantil muy común.

La enuresis nocturna sigue afectando a quienes están entrando en la edad adulta: uno de cada 75 jóvenes de entre 15 a 21 años todavía mojan la cama.

La enuresis nocturna es el término médico para denominar al hecho de que niños se orinen en la cama.

Se define como "Micción involuntaria durante el sueño, que ocurre en niños mayores de cinco años de edad y que no tengan ningún tipo de enfermedad o problema a nivel del sistema nervioso central".

Hay dos tipos de enuresis, la nocturna primaria (ENP) que se presenta en niños que nunca han logrado de manera constante tener la cama seca durante la noche, y la enuresis nocturna secundaria (SNE) que es la que se produce en los niños que no han mojado la cama por al menos seis meses.

La enuresis en niños mayores de cinco años no es una condición trivial y requiere de una evaluación adecuada, tratamiento médico y en muchos casos psicológico. Cuatro de cada cinco padres no son conscientes de que los niños que mojan la cama pueden estar sufriendo de una condición médica y casi la mitad ignoran el problema con la esperanza de que se resuelva por sí solo.

Casi un tercio de los padres demora en hacer una consulta, normalmente hasta que el niño moja la cama por lo menos cinco veces a la semana.

"La enuresis puede ser muy angustiante para los niños y sus padres. Los niños con enuresis tienden a sentir una sensación de vergüenza. A menudo se aíslan y evitan actividades sociales", señaló Edurne Ormaechea, uróloga infantil del Hospital Italiano a cargo del Centro de Incontinencia Urinaria y Fecal infantil (CIUFI).

La especialista señaló que, además, "pueden experimentar situaciones de burla por parte de amigos y padres y sentimientos de baja autoestima en una edad en la que deberían tener intacta la imagen de sí mismos, ya que ello es extremadamente importante para el desarrollo óptimo de su personalidad".

"La condición afecta al grupo familiar, porque también frecuentemente los padres se sienten avergonzados y estresados por lo que le sucede a su hijo", remarcó Ormaechea.

La falta de conocimiento sobre la enfermedad es lo que puede hacer que los padres sean intolerantes e irritables ante el hecho o que el niño se sienta fracasado y avergonzado.

Más de la mitad de los padres no permiten a sus hijos a pasar las noches fuera de casa, entendiendo que de ese modo evitan el tema y la vergüenza.

Esto hace que los niños que se orinan en la cama con frecuencia, se pierdan actividades como dormir fuera en casa de amigos, viajes escolares, campamentos y en casos con muchos episodios incluso se evita que vayan a casa de sus abuelos.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso