Por Ana Paula Rosillo
Este 13 de septiembre de 2013 se cumplirían 110 años del ingreso de Mario Vecchioli al Colegio de Osimo en Italia. Osimo es una localidad y comuna italiana de la provincia de Ancona, región de las Marcas, actualmente cuenta con 32.798 habitantes.
Vecchioli dejó algunas huellas inconfundibles en su literatura, su trayectoria y su modo de vivir y sentir. A continuación algunas referencias de aquello que él supo hacer y crear, su escritura y su poesía, su accionar y sus decisiones, que tanto ayer como hoy, inconfundiblemente llaman al respeto y la admiración.
SU VIDA
Un 25 de marzo de 1903 nacía en la localidad de Sunchales el reconocido poeta santafesino Mario Vecchioli. Tercer hijo y primer varón de una familia de ocho hermanos, sus padres fueron el italiano Antonio Vecchioli y su madre María Lecont de nacionalidad francesa.
En la localidad de Vila cuando corría 1910 cursa su primer grado hasta que su padre tres años después decide llevarlo a Osimo, en la provincia de Ancona. Continúa sus estudios en una de las instituciones más célebres de Italia, el Collegio Convitto Campana, también uno de los más antiguos.
Con motivo de la muerte de su padre cerca de fines de 1920, Mario junto a su hermano Nolfo, se embarcan en el vapor "Formosa" que parte del puerto de Génova, para regresar a nuestro país. Con este hecho también se evapora la intención de los hermanos de estudiar medicina en el viejo mundo. Sin embargo un interesante bagaje intelectual y una sensibilidad predispuesta hacia la literatura y la música, cimentarán los primeros pasos de un largo camino. Parte de este recorrido fue visible en nuestra ciudad desempeñándose en diferentes áreas, asumiendo importantes cargos jerárquicos. Será empleado en Defensa Agrícola, administrativo en la Jefatura de la Policía y en el año 1931 redactor del diario LA OPINION. Vendrá luego su actuación en la redacción y el diseño del libro Bodas de Oro del Club Atlético, del cual fue dirigente varios años y el Album Cincuentenario de la Sociedad Italiana, donde actuará como secretario gerente desde 1932 a 1978. Además se desempeñó como secretario General de la Municipalidad de Rafaela, secretario de Gobierno y Hacienda y director de Cultura y Acción Social y miembro honorario de la Comisión Municipal de Cultura, dentro del ámbito público.
LA LITERATURA
Su itinerario literario data de los 13 años cuando leía por entonces novelas de aventuras en italiano que marcaron sus primeros escritos entre los que se encuentran títulos como: “Il terrore del deserto”, “La iena del Sahara”, “Le trigi della sonda”, entre otros.
Publicó ocho libros, entre los que vale mencionar; “Mensaje lírico”, “Tiempo de amor”, “La dama de las rosas” (1950), “Silvas labriegas” (1952), “De otros días”, “El sueño casi imposible” (Canto a Rafaela, 1974), “Lugar de tierra nuestra” (Divagaciones de una pipa, 1975), y “Reiteración del Hombre” (1977). El primero tuvo su nacimiento en 1946 y el último en 1977, encontrándose en plena elaboración literaria cuando se produjo su muerte. También sus publicaciones visitaron las páginas de diarios locales y zonales donde Mario daba a conocer cuentos, novelas en forma de folletín y en capítulos.
Obtuvo premios regionales, nacionales y panamericanos. En 1977, la Dirección General de Cultura de la provincia de Santa Fe le adjudicó el premio "José Pedroni", al considerarlo autor de la mejor creación poética, "El sueño casi imposible". Fue colaborador de revistas literarias, algunas de las cuales fundó, es el caso de “Aleteos” (1943), “Mi revista (1945) y “Revista social” (1939). Además fue autor de numerosas letras a las que se agregó música popular como valses, tangos, foxtrots, canciones litoraleñas y zambas de su autoría.
HOMENAJE
Mario Vecchioli falleció el 20 de noviembre de 1978 en Rafaela.
El homenaje ya existe. Hoy en nuestra ciudad una escuela y una plaza que llevan su nombre abren y renuevan su recuerdo, en un ámbito donde siempre supo desenvolverse. En su memoria y atendiendo a la reconstrucción de un recuerdo que debe permanecer vivo, LA OPINION conmemora a este gran escritor y colaborador una vez más.
El conocido escritor rafaelino contemporáneo, Fortunato Nari, comentó que “Mario decidió escribir encontrando la realidad de su propio mundo en el océano incontaminado de su propio corazón, tratando de comprenderse a sí mismo, y de que así todos tuvieran la posibilidad de comprender sus palabras luminosas, para lo cual exaltó hacia cielos de magnificencia su lenguaje hecho, precisamente, de belleza en plenitud, es decir, conjugando armoniosas proporciones de bondad, de verdad y de claridad. Su razón, potente y equilibrada, percibió la posibilidad de penetrar en la esencia de la verdadera poesía y las palabras le llegaron obedientes, respetuosas, hechas de puro temblor musical. Y así nacieron, vivos y sanos y perdurables sus poemas, generados con toda la calidez de las criaturas destinadas a amar y justificar la vida con el latido secreto del bien y del arte a flor de piel”.
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