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Información General Domingo 18 de Noviembre de 2012

Los cuentos y la magia

Compartimos con los lectores de LA OPINION, relatos de niños creativos que se suman a la aventura de inventar con palabras… “no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”.

María Florencia Forni

Por María Florencia Forni

Creativos, soñadores, pensantes, audaces, hacedores, provocativos, atrevidos, exploradores, optimistas. Los niños del Taller de Escritura Creativa de la Biblioteca “José María Estrada” comparten con los lectores de LA OPINION algunas creaciones, fruto de su imaginación y su entusiasmo.

El científico Albert Einstein decía que “la imaginación es más importante que el conocimiento”; “y es un anticipo de las cosas que vendrán”. Y aunque parezca exagerada o incomprensible esta afirmación del padre de la relatividad y el láser (entre otros), nadie puede negar el poder de la imaginación sobre nuestra vida cotidiana. Por eso, también apostamos al optimismo y al buen humor.

Una mañana, del libro titulado “Diccionario del mago”, leímos “Los orígenes de la magia” y “Supersticiones en torno a los espejos”, y luego inventamos nuestras propias historias vinculadas a estos objetos milenarios.


“EL MONSTRUO

DE UN OJO”

Había una vez un monstruo que era muy bueno. Un día, una hechicera mala que vivía en una casa fea, y al baño le faltaba un pedazo de pared, hechizó el espejo donde el monstruo se veía.

La bruja gritó: “El monstruo desaparecerá”. Y cuando el monstruo se miró al espejo quedó dentro de él. Pasaron los años y al monstruo se le volvió el ojo de espejo.

Un día un chico jugando al fútbol tiró la pelota a la casa del monstruo. Y cuando gritó: “¿me alcanzas la pelota?”, nadie respondió. Finalmente, Martín liberó al monstruo rompiendo el espejo.

Autor: José Ignacio Santagostino; 8 años.


“HABIA UNA VEZ,

UN HUMANO…”

Había una vez un humano que se llamaba Juan. El dormía abrazado a un espejo. Un día, Juan se despertó y se vio al espejo y no era un humano sino que era un perro de color marrón y le ladró a la luna porque era de noche.

Finalmente se durmió en su cama, se despertó y era un humano de nuevo. Se sintió feliz.

Autor: Iván Domínguez Prietto, 7 años.


ABRACADABRA…

Encantados por el mundo de la magia, el sábado siguiente inventaron “palabras mágicas”, prestando atención al modo deben pronunciarlas para lograr los efectos deseados…


“INIVISIBLE EN EL MAR”

Había una vez un calamar llamado Ignacio que quiso hacerse invisible. Entonces, buscó al brujo Toto y le dijo: - “Brujo, brujo, hazme invisible”.

- “No existe esa poción”, contestó el brujo, “salvo que busques: algas, arena, agua y lo más difícil, búscame el cielo”.

- Intentaré.

Fue entonces que Ignacio los buscó; pero no encontró nada de todo lo que el brujo había pedido. Finalmente, se inventó una palabra que era así: “Invisibilus lutus; hazme invisible. Invisibilitus utus mutus”.

Y se hizo invisible, y así vivió feliz por siempre.

Autora: Agustina Camperi, 7 años.


PALABRAS MAGICAS

Si tu quieres a alguien como amiga tienes que decir: “Amiguta amigosa quieres mi amiga”.

Una para saber todo lo que no sé. “You quierou saber todoy”. Si quieres saber tu destino la palabra mágica. Porque sino no lo sabrás. “Iou quieros saber mio destuno”.

Para ser una famosa modelo, tienes que brillar: “Quierou suer famosa y modelo”.

Una para viajar todos los días “You viajar yodoy los duídas”. Y para dormir todas las horas “You quierou dormirs todoy los duías, horas”.

Así es; ¡para cada palabra hay magia!

Autora: Guillermina Lagger, 9 años.


ABRIENDO PUERTAS

Si nos preguntásemos por qué compartir las creaciones literarias de los niños, una respuesta válida la encontraríamos en el lema del pedagogo Gianni Rodari, quien fomentaba “el uso total de la palabra para todos; no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”.

El Taller de Escritura Creativa es un momento de encuentro, de reunión, de intercambio; es un espacio donde nos somos libres. Y de acuerdo con Michèle Petit: “Los libros, y en particular los libros de ficción, nos abren las puertas de otro espacio, de otro modo de pertenecer al mundo. Los escritores nos regalan una geografía, una historia, un paisaje en el cual recobrar el aliento”.

Por eso, compartimos estas creaciones llenas de magia y de esa fuerza creadora que se necesita para construir el mundo que todos deseamos.

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