Por Emilio Grande (h.)
"Siempre me interesé por la educación y lo seguiré haciendo mientras viva", opina el profesor José Angel Mondino durante una entrevista con este cronista de LA OPINION. Tiene una amplia trayectoria en la actividad educativa que lo amerita para hablar sobre la actual crisis en este sector tan dinámico y necesario en la vida de una comunidad.
Este año cumple los 50 años que se recibió de maestro normal provincial en la Escuela Normal de Rafaela. Comenzó durante diez años siendo director de cuarta categoría, es decir en escuelas rurales de personal único: tres años en la provincia de La Pampa y luego trasladado a la zona rural de Hersillia, de allí a la zona rural de Máximo Paz (el sur de la provincia de Santa Fe), por concurso ascendió a director de segunda categoría a la zona de Villa Ocampo. Trabajó también en Egusquiza y Humberto I. Concursó en 1980 para supervisor seccional y ejerció ese cargo durante treinta años hasta jubilarse a los 65 años. Estudió Profesorado en Ciencias de la Educación en el Instituto Joaquín V. González, hizo dos postítulos y la licenciatura en Políticas Educativas y Gestión de Instituciones Educativas en la Universidad Nacional de Rosario.
-Si fueras médico, ¿cuál es tu diagnóstico de la educación en la provincia de Santa Fe?
-La situación educativa en la provincia de Santa Fe, al igual que en todo el país, es grave. Hay un retroceso en todo lo que hace a conocimientos adquiridos en las instituciones educativas y es necesario un buen diagnóstico, basado en hechos reales, para ir buscando soluciones todos juntos.
-¿Cuáles son los principales problemas a resolver en la primaria y en la secundaria?
-Los problemas son parecidos: los alumnos no quieren aprender lo que la escuela pretende enseñarles y egresan (cuando lo hacen de verdad) sin los saberes necesarios; de primaria para cursar exitosamente la secundaria y de esta para lograr un trabajo o continuar estudios en la universidad. Pero en ambas instituciones puedo señalar como prioridad a conseguir que los alumnos puedan leer y agrego comprensivamente aunque esto sea una redundancia porque leer es comprender el texto y producir textos legibles, comprensibles para terceros. Si tenemos un sujeto que lee y escribe bien tendremos resuelto una buena parte del problema.
-¿Cómo afecta la situación socioeconómica, el poco compromiso de la familia y los medios de comunicación (TV, Internet, redes sociales)?
-La situación económica afecta a la educación, una familia sin tener resueltos los problemas alimentarios diarios no puede preocuparse por la educación de sus hijos, el hombre primero atendió a sus necesidades básicas y luego se dedicó a filosofar. Las familias actuales tienen poco tiempo para dedicarle a sus hijos, ambos padres tienen que trabajar (en todas las formas posibles: juntar cartones también es un trabajo, los lava coches ejercen una manera de lograr los fondos necesarios para comer..., tenemos que ser conscientes que la escuela nunca consideró a esto como trabajos...) y entonces no podemos pedirles a las familias más de lo que ya hacen. Vivimos inmersos en medios masivos de comunicación; son la realidad social actual y los chicos crecen y se educan en vorágine de noticias, novelas, chismes, etc. Habrá que preocuparse por educarlos de manera crítica ante este avance desproporcionado de los medios de comunicación. En su tiempo Víctor Mercante había prohibido el cine, el tango y el fútbol en las escuelas. Hoy son parte de la cotidianeidad de la educación, se aprende de otra forma y debe enseñarse de otra forma.
-¿Por qué hay tanta repitencia en la secundaria?
-Hay mucha repitencia en la escuela secundaria porque no está preparada para la nueva función que se le impuso desde la sanción de la Ley Nacional de Educación: contener y enseñar a todos. No es culpa de los docentes, se promulgó una ley y las instituciones no fueron preparadas para recibir a todos y brindar educación a todos. En el discurso oficial está esto de atender a la diversidad, brindar posibilidades a todos, en las prácticas se sigue igual que antaño, cuando yo cursaba la escuela media. No es cuestión de más días de clase y de cambios curriculares es cuestión de atender a nuevas y más complejas formas de aprender y enseñar para que todos, absolutamente todos, puedan aprender.
-¿Qué análisis hacés del Ministerio de Educación provincial en este contexto?
-El Ministerio de Educación tiene la responsabilidad de que la educación en la provincia de Santa Fe funcione adecuadamente. Esa responsabilidad le cabe también a las Delegaciones Regionales que tienen la obligación de detectar las problemáticas zonales y buscarles soluciones. No tapar la realidad obligando a los directivos a cerrar la boca ante la violencia, la repitencia, la deserción y aún ante el ausentismo. La provincia de Santa Fe fue siempre pionera en las innovaciones, en lograr que la mayoría de su población accediera a la educación, tenemos la obligación moral de continuar este accionar. El Ministerio de Educación tiene la obligación intransferible de cumplir con los proyectos que se planteara el socialismo al acceder al poder (cosa que parece haber olvidado).
-Frente a la crisis, ¿cuáles serían los principales cambios que deberían realizarse sobre la educación tradicional y los cambios tecnológicos?
-Hay de enseñar más (como dijera Adriana Puiggrós) y mejor, los contenidos son para poder pensar mejor, con mayor amplitud y profundidad, no para repetirlos memorísticamente, permitir la crítica y enseñar a criticar, a reflexionar, enseñar a leer y ampliar el vocabulario de los adolescentes que en sus prácticas linguísticas se manejan con escasos vocablos, enseñar a utilizar las tecnologías como herramientas de trabajo (herramientas, no que te sorban el seso).
-Uno de los problemas que observa en todos los niveles (primaria, secundaria y universidad) es la lecto-escritura, ¿cuáles son las causas y cómo resolverlo?
-El problema de la lectura y de la escritura es grave, gravísimo y todas las instituciones educativas tienen que brindarle atención prioritaria. No es cuestión de reconocer sujeto y predicado, sino de que cuando escriban estos concuerden. Se pone más atención a lo formal, en el sentido de enseñar el emisor, el receptor y el canal que en enseñar a leer correctamente y que se comprenda el texto y a que produzcan textos comprensibles y en forma correcta. En educación superior ya sea universitaria o no universitaria se advierte una incapacidad de producir textos y en general se memorizan sin comprender lo que los profesores intentan que sus alumnos aprendan. Hay otras formas de lectura actualmente: la lectura de pantallas, habrá que enseñar a leer pantallas y a producir textos en pantallas. En realidad las escuelas están bastante lejos de estas realidades y en consecuencia ya no son las únicas que tienen los saberes necesarios para la vida. Compartir, socializar, agrupar, vivir junto con... enseñar y aprender en grupos, socialmente... Habrá que buscar entre todos nuevas formas...
-¿Qué sugerencia podés brindar frente a un nuevo comienzo de clases?
-Para finalizar quiero traer desde el libro "La escuela inteligente" de David Perkins, cuando dice que todos los docentes sufrimos del síndrome del salvador, estamos siempre esperando que alguien, alguna cosa, venga a salvarnos, de la violencia institucional, de los no aprendizajes de algunos alumnos, de los padres que no acusan y nos reponsabilizan, de los supervisores y directores que nos exigen, etc., cuando la salvación está en cada uno de nosotros, hay que buscarla, así pues que en este comienzo de clases todos juntos tenemos la obligación de: primero encontrar y hacer públicos los problemas y segunda ponernos todos a encontrar soluciones, estrategias válidas para aplicar y lograr mejoras en este sistema educativo tan malogrado.
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