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Información General Sábado 30 de Julio de 2011

La muerte de "sentido común"

EL CRISTAL Y SUS COLORES

Cicerón del Bote

Por Cicerón del Bote

La muerte de "sentido común"

Es tan interesante y además con una reactualizada vigencia este viejo archivo referido a la muerte de sentido común, que es bueno revivirlo, aunque sea en parte. Cuentan que fue escrito en Estados Unidos y que habla de una convocatoria para despedir los restos de sentido común, que había fallecido en la Argentina. Pero antes de avanzar, es realmente gracioso como todo suele volverse en contra, ya que la mayoría de las cosas que se dicen ahora también las experimenta la gran potencia del Norte, en el abismo del default.

En el postrer discurso de despedida de sentido común, se recordaba que vivió según reglas económicas básicas (no gastes más  de lo que ganas), estrategias de crianza confiables (los adultos son los que están a cargo, no los chicos), y sabiendo que ser segundo en algo no es malo. Pero además, veterano de la revolución industrial, la revolución tecnológica y la hiperinflación, sentido común sobrevivió a tendencias culturales y educacionales extremas como el anarquismo, el feminismo y la matemática moderna.

Pero -según se cuenta- su salud comenzó a fallar cuando fue infectado por el virus del individualismo. Durante las últimas décadas su sola voluntad no alcanzó para contrarrestar los ataques de la política, la cultura y la sociedad en general. Miró con dolor como gente buena era subordinada a oportunistas y corruptos, como el gozar de derechos permitió vulnerarlos, como se puede agraviar amparado en la libertad de expresión. Su salud continuó deteriorándose cuando se aceptó que el voto de un alumno valiera tanto como el de un profesor, que se liberara a asesinos por fallas técnicas durante su arresto, y que los derechos humanos sean sólo de los victimarios, nunca de las víctimas.

Sentido común empeoró aún más cuando se dispuso que las escuelas deben pedir permiso a los padres para administrar una aspirina a su hijo, pero no pueden avisarle que su hija está embarazada o consumiendo drogas.

Finalmente, sentido común perdió sus ganas de vivir cuando comprobó que en la vida todo, absolutamente todo, se transformó en negocio. Desde muchas de las religiones hasta los futbolistas que ni saben qué divisa portan sobre el pecho. Y que ser veterano de guerra sólo se aplica a los soldados, nunca a los suboficiales y oficiales que también enfrentaron las balas.

Sentido Común fue precedido en la muerte por su padre y su madre, Verdad y Confianza; su esposa Discreción; y sus hijas, Responsabilidad y Razón. Lo sobreviven tres hermanastros, Derechos, Tolerancia y Queja.

Relata la crónica que no mucha gente asistió a su funeral, ya que pocos se dieron cuenta de su muerte.

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