Por REDACCION
Por Carlos Terranova. - En este tiempo mucho se habla de la falta de modelos o ejemplos a seguir. Por medio de esta nota me gustaría inspirarle para que pueda entender que si imitamos a Jesús cada uno de nosotros puede ser un modelo de integridad y de esta manera ser una influencia positiva en los demás. Si una persona desea tener éxito o afectar a nuestro mundo, necesita ser una persona de influencia. Si tu vida se vincula de alguna manera con otras personas, estás influyéndolas, de la misma manera ellas estarán haciéndolo en tu vida. La mayoría de las personas serán afectadas positivamente por nosotros si nos ven como personas confiables e integras.
Jesús estaba preparando a sus discípulos. El los estaba entrenando para una gran tarea, así como un entrenador prepara a un equipo para una competencia, Jesús entrenó a sus discípulos para que llegaran a ser grandes campeones.
* Jesús les mostró cómo vivir. Juan 13:15 "Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis". Los discípulos estaban todo el día con él. Escuchaban sus enseñanzas, pero por encima de todo lo observaban. Querían ver si lo que él decía coincidía con lo que hacía. Jesús puso cuidado en que sus discípulos aprendieran su manera de vivir. La gente no sólo nos escucha, sino que nos observa, nos estudia. Ve nuestra forma de comportarnos, de hablar, y ese testimonio es lo que en definitiva va a impactarles en forma negativa o positiva.
* Jesús les enseñó a orar. No era por accidente que Jesús con frecuencia dejaba que sus discípulos lo vieran orando al Padre. Ellos podían "ver" la fortaleza que esto daba a su vida.
El leer Lucas 11:1-4 es un buen ejemplo de cómo enseñaba Jesús. No forzó esta lección en ellos, sino que siguió orando hasta que los discípulos lo desearon tanto que le pidieron que les enseñara lo que estaba haciendo. Para enseñar a la gente no debemos obligarlos con preceptos, sino mostrar en nuestra vida cómo cumplimos lo que Dios nos manda.
* Jesús les enseñó a entender la Biblia. Les mostró a sus discípulos la importancia de conocer y obedecer las Sagradas escrituras. Les dijo que luego debían permanecer en su palabra (Juan 15:7).
* Jesús les enseñó a evangelizar. Ganar las almas era la prioridad de Jesús. Prácticamente todo lo que Jesús dijo e hizo, tuvo algo que ver con la obra de evangelización. Mateo 4:23 enseñaba en las sinagogas, Mateo 5:1-2 en un monte. En cualquier lugar aprovechaba la ocasión para evangelizar. Nosotros debemos estar dispuestos y preparados en cualquier lugar donde estemos para hablar de Jesús a otros.
* Jesús les dio un ejemplo de humildad y entrega. Filipenses 2:5-8. Jesús no dijo sólo que había que humillarse, se humilló. No mencionó que era bueno amar, El amó. No sólo enseñó que había que invertir en la vida de otros, El se entregó hasta la muerte y muerte de cruz. Este ejemplo impactó la vida de los discípulos mucho más que las enseñanzas de Jesús. Su vida fue un modelo que luego fue imitado por sus seguidores hasta el día de hoy. Tenemos que ser íntegros así como lo fue el Señor Jesucristo.
Podemos decir que Jesús influenció la historia, las artes y las personas como nadie en toda la historia de la humanidad. Lo más asombroso es que el tiempo no puede cambiar esta realidad, pasan los años y el sigue transformando personas con su influencia maravillosa. Qué bueno sería que las personas que nos rodean digan de nosotros que somos un modelo a seguir, un ejemplo a imitar. Pablo escribió…sed imitadores de mí así como yo de Cristo. ¿Qué autoridad verdad? El decía, yo imito a Jesús de tal manera que al verme a mi pueden verlo a El. En este tiempo donde la frase más común es has lo que yo digo pero no lo que yo hago; en este tiempo donde la doble moral, el doble discurso y la hipocresía nos rodean, podamos tomar este desafío y comenzar a ser imitadores de Jesús, sólo así podremos cambiar esta sociedad.
El autor es pastor de la Primera Iglesia Evangélica Bautista, [email protected].
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