Por Redacción
No lo busque, no lo va a encontrar. El Hotel Majestic de Av. de Mayo y Santiago del Estero en Buenos Aires, cerró sus puertas en 1925. En el año 1931 el Estado Nacional adquirió el edificio para instalar la Dirección General de Impuestos a los Réditos la que en 1947 pasó a denominarse Dirección General Impositiva y en 1996 Administración Federal de Ingresos Públicos. Hoy en ese lugar funciona la Mutual de Empleados de la AFIP.
En el año 1904 la Mutua (su nombre completo era Caja Internacional Mutua de Pensiones) la que contaba con mas de 40.000 asociados, adquirió dos terrenos sobre calle Santiago del Estero entre Av. de Mayo y Rivadavia, corazón del barrio de Monserrat y de inmediato llamó a concurso de proyectos para levantar el edificio propio. Lo hizo en colaboración con la Sociedad Central de Arquitectos y la propuesta ganadora correspondió a los profesionales Collivadino y Benedetti. Había establecido La Mutua que la planta baja y los primeros pisos debían ocuparse para oficinas y las plantas superiores se destinarían a departamentos para alquiler. El edificio cuenta con siete pisos altos y un octavo piso en la torre, tiene tres accesos con unos portales increíbles: dos que se encuentran en ambas ochavas sobre Av. de Mayo y Rivadavia (ingreso a las oficinas de la compañía) y el otro sobre Av. de Mayo 1317 (ingreso a los departamentos superiores). El estilo arquitectónico corresponde al eclecticismo.
Actualmente el edificio se encuentra en un grado de deterioro ostensible, rodeado de estructuras de andamios y media sombra.
Ante la aproximación del año 1910 centenario de la Revolución de Mayo, un grupo económico encabezado por un gallego que se llamaba José Gil decidió alquilar el edificio para instalar un lujoso hotel. Respondiendo a la impronta edilicia se lo bautizó “Majestic”. En el salón principal funcionaba el restorán y cafetería, se ingresaba por las ochavas y el acceso de los pasajeros al hotel, se realizaba por Av. de Mayo. Durante los festejos del centenario se alojaron importantes autoridades de distintos países, entre ellos La Infanta Isabel de España.
Se lo puede visitar; a regañadientes le franquearán la entrada sólo para observar el imponente hall central el cual está en obras y con desorden y al fondo se observa una señorial y majestuosa escalera tipo imperial de mármol blanco adornada con herrería artística, al costado dos ascensores con puerta tijera y una habitación en lo que se supone constituía la gerencia del hotel. Los pisos superiores tienen vedado el acceso al público. También lo dejarán asomar las narices para contemplar lo que fue el esplendoroso salón de fiestas. Luego, con todas las emociones recogidas uno comienza a ilusionarse de haber estado en ese mismo lugar, el 13 de Septiembre de 1913 presenciando la fiesta de la boda entre Vaslav Nijinsky y Rómula de Pulsky, en lo que constituía por ese entonces, el mejor hotel de Buenos Aires.
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